miércoles, 16 de enero de 2013

UNA DE PAVOS REALES

No sé si a vosotros os pasará lo mismo, pero uno está cansado de que intenten deslumbrarme constantemente.

Una pava huidiza y cautelosa
Una mala costumbre de la gente es intentar impresionar a los demás por varias razones:
1.     No soy ni tengo la apariencia de una hembra de Pavo Real.
2.     Es un medio fácil cuando no se tienen muchos recursos.
3.     No tienes edad para utilizar estos jueguecitos.
4.     No dispones de la sutileza de un Gato.
5.     Los veo venir de lejos (pese a ser un cegato perdido).
6.     Me aburre soberanamente.

Confieso que en un pasado remoto he utilizado este método, pero ahora me inclino más (cuando me interesa) a seguir la argucia de los gatos o de las serpientes. Lo de enroscarme o hacer la rosca es muy de mi gusto y de los animales tomados como ejemplo.

Como decía mi madre: -¿Qué querrá este que ya me está haciendo la rosca?-
¡¡Desplegando sus encantos!!

Asombrar, encantar, fascinar a una persona no deja de ser más que un engañabobos, cosa que termina por defraudar una vez que das con el engaño. Además cuando el que los emplea, después de los intentos infructuosos de encantar al personal no ve resultados, por lo general provoca que este o esta se rebote y lo que antes eran intensas muestras de “afecto” se vuelven dardos envenenados hacía ti.

El pájaro jardinero recolectando chapas
¡¡Se puede ser interesante sin estar las 24 horas intentando parecerlo!! Por lo general me parece más interesante la gente que lo es y no lo demuestra.

Además con poca información que uno reciba en un primer encuentro, el resultado es más positivo. Si por el contrario toda la energía se utiliza en una primera impresión, solo se consigue ahuyentar al otro ante tal despliegue de medios.

Un globo, dos globos, tres globos...
La mayoría de este tipo de comportamiento se da en las aves y ellas lo emplean solo durante el cortejo. Como he dicho no creo ser una pava, por lo que no siento la necesidad de ser atraído ni engañado por las luces ultravioletas que despliega el abanico de plumas coloridas del pavo real.
En el reino animal las señales acústicas y visuales están a la orden del día. Las aves no son las únicas en disponer de este medio pero sí son las que utilizan las señales más llamativas: bailes, diseños y colores llamativos, construcciones espectaculares, obsequios, sonidos, etc.

El tejedor enmascarado
El ave Fragata infla su garganta roja a fin de impresionar a la hembra; el Tejedor macho construye un nido para hacer lo propio con la suya; el Recolector Australiano Azul seduce a la hembra construyendo un pórtico con ramitas y decorándolo con objetos azules y el Tragopán Azul corteja a la suya con los movimientos que hace de su pecho azul brillante.
Tragopan de Temminck

Un caso sorprendente es el del Pájaro Lira, que puede llegar a imitar cualquier sonido que escucha y añadirlo a un amplio registro que posee para posteriormente reproducirlos según el efecto deseado.

Importante es alimentar el interés del otro para futuros encuentros y saber retirarse a tiempo. Lo primero: porque una vez que se pierde el interés ya no hay nada que hacer y lo segundo: si no lo has conseguido, es mejor quitarse de la circulación antes de que te manden a “paseo”.

Más de uno sonreirá al leer esto pero, con los años he aprendido a saber de qué pie cojea cada uno.

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!!

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