domingo, 9 de septiembre de 2018

¡¡TIBURONES A TUTIPLÉN!!


Después de ver el documental “El Tiburón Toro” (2012) y saber de la suerte que ha corrido este espléndido animal, he decidido desvelar que si Jason Voorhees es mi héroe sobre la Tierra, el tiburón, una maravilla de la evolución, es mi héroe en el reino de los mares.

Quizás el diálogo más importante de la película "Jaws" es el que mantuvo
Chrissie (Susan Backlinie) con el tiburón.

Si el primero hace las delicias de un servidor beneficiándose campistas indeseables o a todo el que pase cerca de él, al segundo da gusto verle merendándose bañistas, también indeseables. Of Course!
¡Cómo me gusta que me dejen el bosque y el mar como los chorros del oro!

Reciclando bañistas en "El ataque del tiburón de 2 cabezas".

Mi primer encuentro con tiburones fue gracias a los libros y no siempre de una manera muy ortodoxa. Con unos 5 años visité en Barcelona unos conocidos grandes almacenes y como de costumbre, mis padres me compraron algo: en esa ocasión un libro ilustrado de la colección “Vida íntima de los animales” (Auriga Ciencia, 1975). He de decir que yo escogí el dedicado a “América del Norte”, porque claro, si estáis al tanto de mis anteriores entradas, aparecía la Cabra Blanca, el Berrendo y algún que otro animalillo de mi gusto. A mí hermana Silvia, no sé si lo quería o no, le compraron el dedicado a los animales de “La Tundra y de los Hielos”. Al final de tanto insistir me lo quedé también.

La cara de mala leche de éste escualo se me quedó grabada.

En ese libro en concreto aparecían también unos cuantos animales con cuernos, pero lo que me causó más impacto fueron las páginas dedicadas al Escualo Somnoliento, más conocido por Tiburón de Groenlandia. Páginas que no dejaba de mirar una y otra vez.

La ilustración que me impresionó de niño.
Yo estaba a favor de los caribues.

Años más tarde, pero ya situado en Madrid, llegó la hora de visitar los conocidos grandes almacenes y con el mismo resultado. Esta vez mis ojos se posaron en un par de libritos, que a día de hoy no me hacen ni pizca de gracia, pero que era lo que tenía más a mano con 9 años si quería profundizar en el tema: “Pescadores de Tiburones. Marrajera I” y “Tiburones y Grandes Peces. Marrajera II” (Plaza & Janes, 1979) y con capítulos tan abominables como: “nuestros heroicos barcos marrajeros”, “los aparejos de pesca”, “el emocionante momento de izar las piezas” y muchos más por el estilo.

A día de hoy, no es un libro que me compraría.

El segundo tomito, aunque en la misma línea, contaba con fichas de cada uno de los tiburones y otros grandes peces que estos “heroicos hombres” despiezaban en el barco. Esa era toda la información de la que disponía de niño. Con el tiempo y una mente inquisitiva, me hice con buenos libros dónde no tratan al tiburón como un producto.

A la izquierda un libro técnico y a la derecha, no podía faltar,
un librito de pegatinas.

También me hice como es natural en mí, con un buen surtido de tiburones de goma, a los que metía en la bañera conmigo y sus víctimas potenciales, mayormente seres humanos. He sido muy aficionado a que todos mis animales acuáticos devoren personas. Un día tendría que contar a que jugaba solo en casa… Es lo que tiene ser asocial desde la más tierna infancia, algo que debería hacerme mirar.

A veces pienso que Hollywood se perdió un gran cineasta.

Pocos tiburones de goma resistieron al paso del tiempo y su imperio perdió su hegemonía a favor primero de los dinosaurios y posteriormente a los animalitos con cuernos. Pero vamos, que he tenido períodos en que he atesorado de todas las especies posibles. Incluso tuve una colección de insectos a los que construía moradas en los cajones de la mesilla de noche y a los que ponía nombre. A la hora de irme a dormir, junto con el imprescindible pijama y una linterna, se venían conmigo a la cama.

Monstruos de la infancia. ¡Imprescindible!

Ya puestos en antecedentes y sin desviarme más del tema, llega la televisión, que no el cine y empiezo a descubrir las Monsters Movies. Principalmente las películas de Ray Harryhausen y su “El Monstruo de Tiempos Remotos” (1953) que dio el pistoletazo de salida a mi afición por Godzilla y todo el cine de catástrofes. En general, películas donde las masas borreguiles están en peligro, ya sean: terremotos, colosos en llamas, enjambres, poseidones. ¿Estaría mal visto decir que me parto y me troncho? ¡Oops, I dit it!

Una película que despertó mi curiosidad...

Luego llegaría a la TV de mi casa “Tiburón” (1975), pero antes en el colegio, en el cine que organizaba la asociación de padres, flipé con “Tintorera” (1977). Contaba solo con 8 años y desde entonces, dependiendo de las modas del momento, los escualos no me han abandonado.

La creatividad de los carteles no varia mucho, la verdad.

Entrando en materia, no me cabe ninguna duda que hablar de cine y mencionar tiburones, equivale a que todo el mundo rememore la película de Spielberg. A mí en particular no es la película que aborde esta temática que más me guste. Sólo destaco la banda sonora que siempre me causa inquietud y normalmente la veo hasta que Chrissie es arrastrada por el agua. ¡Tocada y hundida!

Mi padre siempre se negó a compararnos una colchoneta de goma... 

Poco más me atrae. Además yo “pago” por ver, no para intuir. Como ya sé que un tiburón se ha comido a la rubita, los líos que se trae el agente Brody con las autoridades que no le creen y sus paranoias me aburren. Y no hablemos del metraje final y ese duelo de a ver quién es el más macho que se traen en la barca del pescador Sam Quin. ¿Las muertes? Un niño (Alex) en su colchoneta de goma y poco más. Yo habría añadido el asesinato de la madre, por pesada e histérica. ¡Chica haber estado pendiente del niño y no de la puñetera revista de cotilleos! Para agotar mi paciencia, tengo que esperar 124 minutos para ver un poco al verdadero protagonista.

Blake Lively se queda loca al ver lo que le pasa al pequeño Alex
por prestarle su colchoneta.

Aprovechando el éxito de la misma, llega “Tintorera”. Un truño parecido pero en peor. Como no tendrían presupuesto tiran de secuencias nocturnas, por no decir que solo se veía negro y escenas de documentales de tiburones que se ven a la legua. La recuerdo sobre todo porque los padres que nos vigilaban en el cole, guardianes de la decencia, colocaron sus manos en el proyector cuando salieron unas secuencias de ¿desnudos? Siempre me intrigó que es lo que se vería y la tenía mitificada. Al verla de mayor descubrí que eran varios culetes al aire.

Si en un recinto pone NO PASAR no pases y nunca,
nunca, te metas en una piscina abandonada...

Fuera del género de tiburones, las mejores copias del icono fueron: “Orca, la ballena asesina” (1977) y “Piraña” (1978). Desde luego prefiero la segunda, aunque no me resisto a ver a Bo Derek.

Mi presupuesto no daba para Bo Derek
y necesitaba una rubia que sólo se desnudase por exigencias del guión.

“Tiburón 2” (1978), llegó al televisor de mi casa prometiendo más, que es lo mismo que decir que Jaws se come a algunos más. La primera secuencia dónde una chica hace esquí acuático es la que más me gusta, aunque cuando su compañera en la motora le quema la cara al tiburón antes de morir ya me lo fastidia todo. Luego le tienes que ver requemado toda la película. Una frase que me gusta mucho es cuando Brody, que aparece de nuevo en escena, interroga a una vieja (visillo) que vio todo desde el porche de su casa y comenta: ¡Se lo estaban pasando tan bien…!

La cara quemada de Jaws me pone enfermo.
Menos mal que arreglan el desguisado dejándolo devorar un helicóptero.

Los italianos muy cucos ellos, lanzaron en 1981 “Tiburón 3” conocida como “El último tiburón”. A mí la cinematografía italiana no me gusta nada, por cierto. No salen de hacer más que malas copias, comedias burdas y vecindarios escandalosos con las típicas, desesperantes y gritonas mammas italianas… Si acaso me quedo con los giallos, pero este es otro género dominado por Dario Argento, un director que me gusta mucho.

A Veronica Lario le seccionan un brazo en "Tenebre" (1982),
pero no fue precisamente un tiburón.

En cuanto a la película, solo puedo decir que es muy cutre y que Univeral Pictures se encargó de prohibirla en su día por el tema de derechos. Se lanzó en Dvd en Italia en 2007 y hasta el 2013 no conoció ese formato en EEUU. Allí solo se puede adquirir por internet. La vi en televisión y la descargué de internet. ¡Tanto revuelo para algo que no vale nada! Tiene alguna escena de comilona interesante e insertos de documentales, pero el que realmente interesa es de puritito plástico. ¡¡Sacad a Jenny del agua!!

Los italianos buscando atrezzo para su película dieron con Fiestas Paco.

Veraneando en Dehesa de Campoamor desde el decimotercer piso en el que nos encontrábamos, se veía la pantalla de un cine de verano. Desde el balconcito pude (aquí si procede) intuir “Tiburón 3D”o “El Gran Tiburón” (1983), la tercera parte de la saga iniciada por Spielberg. Más o menos se podían escuchar los gritos de los protagonistas (supongo que eran de éstos), ver algunas sombras y como por la mañana había visto el cartel de la misma (que me fascinó) colocado en la entrada del supermercado dónde acudíamos a por vituallas, me hice mi propia composición de la película. Me contento con poco, jajaja.
¡Doy gracias a Dios por tener tanta imaginación!
 
Sherilyn Fenn sufrió el ataque de un tiburón.
Algo que le vino muy bien para su papel en "Boxing Helena" (1993).

“Tiburon 3D” es la película del parque acuático submarino y aunque, en la tele pierde mucho por lo de los efectos en 3D, está sí que tiene ya mejores escenas truculentas y Jaws aparece de cuerpo entero aunque parezca un torpedo tele-dirigido. También me gusta mucho cuando los delfines socorren a los protagonistas, aunque hubiese preferido que estos simpáticos y ¿listos? cetáceos los hubiesen conducido directamente a las fauces del Gran Tiburón, en venganza por estar encerrados y obligados a hacer mil monerías.

¡Está que se sale! Real como la vida misma...

En 1987 acudí al cine a ver “Tiburón, la venganza”. Amores otoñales entre la viuda del agente Brody y Jaws, aderezado con flashbacks de las dos primeras partes y de las más rolleras. Pese a lo mala que es, por lo menos la vi en pantalla grande.

Brooke, la hija de Hulk Hogan y sus poderosas razones
que la convierten en la heroína de "El ataque del tiburón de 2 cabezas".

Las películas de tiburones siempre me han dado inquietud, sobre todo si me encuentro en la playa y me pongo a pensar mucho en el tema o gastar bromas a otros que luego me las creo yo. Principalmente lo que me provoca ese desasosiego es no saber qué es lo que me estaría devorando vivo. En caso de que quisiera que me devorasen vivo, prefiero animales terrestres, que por lo menos los puedo ver venir.

Pesadillas nocturnas y también diurnas.

Tuve que esperar hasta finales de los años 90, para ver una película verdaderamente buena con tiburones. A mí por lo menos me lo parece. Se ha convertido en una de mis favoritas y la que suelo ver en más ocasiones: cuando todavía no se habían puesto de moda los tiburones, aparece “Deep Blue Sea” (1999). Buenos actores, mucha merendilla, mucha sangre, efectos especiales, buenos tiburones (quiero decir bien hechos), nada de discursos aburridos. Unos científicos experimentan con tiburones blancos a los que terminan por potenciar demasiado la inteligencia, sin más. ¡Una verdadera superproducción!

Se acabaron los selfies y los whasapp para él.

Encontrándome una noche solo en casa y como sabía que Escolopendra pasaría de verla, me encaminé hacía un cine cercano, que estaba en el marco incomparable del centro comercial Carrefour. Como detesto las colas y ver trailers, hice tiempo hasta que llego la hora de la peli. Cuando entre en la sala estaba completamente a oscuras, pero a pesar de tener la vista de un topo, vislumbré un sitio en todo el centro de la misma, sin cabezas delante.

La mejor manera de despejar una playa o un sitio concurrido,
es soltar un animalejo devorador de personas.

Al ir solo, vi la película como todo un hombretón, sin taparme la cara ni una sola vez. Sin ningún respingo, sin ningún grito de espanto. ¡Tengo don natural para saber estar en cualquier situación difícil!

Hay que mantener el tipo en cualquier situación,
aunque te la veas con un tiburón de 3 cabezas.

Cuando acabó la película me di cuenta de que yo era el único espectador. Por un lado me sentí como Prince cuando alquiló un cine para él solo (como me apuntó Escolopendra más tarde), pero por otro lado, tanto mantener las formas, me creó un estado de total desasosiego que me conducía directo hacía el pánico, sobre todo cuando tuve que cruzar el parking interior solitario y oscuro. Era tal mi estado, que me repetía constantemente que los tiburones no pueden estar fuera del agua y menos, escondidos tras las columnas o debajo de los pocos coches que había. Yo por si las moscas, no olvidéis que acababa de ver una película de tiburones superinteligentes, atravesé el parking más rápido que el correcaminos, dirigiéndome raudo y veloz hasta la parada de autobús más próxima.

Al tiburón de "Carnada" no le interesan las ofertas 3x2 del super.

Ahora que la he visto no sé cuantas veces en Dvd, pasándola rápido, sin sonido, puedo decir que me la sé de memoria y ya no me produce miedo. Ahora solo disfruto con ella.

¡Atención personalizada al cliente!

El siglo XXI trajo de vuelta a los tiburones. Pasando por la serie B, con telefilms de sobremesa carne de la infame Tele5 como “El ataque de los tiburones” (2005), mala a rabiar, hasta llegar a producciones respetables.

La madre de todas las batallas. ¡Pressing Catch acuático!

En cuanto a la serie B, siempre tendré que agradecer a mi querida Bamba Negra que me descubriese “Mega Shark vs. Giant Octopus” (2009) y que me la bajase de internet. En ese tiempo yo no solía hacer ciertas cosas… Recuerdo que me comentó que si sabía de una película de un tiburón gigantesco que atrapa un Boeing en pleno vuelo. ¡No hizo falta que me dijera nada más!

No me cansaré de repetirlo: ¡gracias Bamba Negra!

A partir de ésta ya me he visto todo lo Megaposible que existe y cualquier mutación que reúna las condiciones necesarias como devorador de potenciales donantes de sangre y órganos, conocidos por el vulgo como seres humanos.

Paul Logan, típico galán de serie B.
Izqda con una linda piraña y a la dcha para dar gusto a mis lectoras.

Como a los grandes ejecutivos no se les escapa ni una, lanzaron una nueva piraña muy serie B. Divertida, bruta y con mucha sangre: “Piranha 3D” (2010) y ya puestos se resucitó con mucha sangre a Jaws en “Tiburón 3D. La Presa” (2011). En ocasiones me limito a ver las escenas sangrientas después de leer el argumento en wikipedia. ¡Voy siempre al muñón!

No hay dos sin tres y... ¡hasta cinco!

Abierta la veda, me entregué a una orgía de títulos que para que contarte: “Sharktopus” (2010); “El ataque del tiburón de 2 cabezas” (2012); “El ataque del tiburón de 3 cabezas” (2015) y por supuesto “El ataque del tiburón de 5 cabezas” (2017). Todos de proporciones gigantescas, muy Mega-todo, Mega-esto o Mega-lo-otro. ¡El Mega que no falte!

En la serie B,
cualquier animal es susceptible de terminar siendo Mega-algo.

Por si os lo preguntáis, os diré que las pirañas también tienen su “Mega Piranha” (2012) y hasta tienen su “Pirañaconda” (2012) y su “Piranha Sharks” (2014). ¡Puro festival del humor!

Necesitarás de una buena dosis de psicotrópicos para verlas de un tirón.

No tiene nada que ver, pero hace unas semanas incluso me vi una película, “Boar” (2018) de: ¡un jabalí gigante asesino!

Contra todo pronóstico está película estuvo muy bien.

Otra de las habituales cuando necesito dar rienda suelta a mi ira es: “Carnada” (2012). Una película australiana que está muy bien, si te va este tipo de películas. A saber: un tsunami, atrapa a una serie de personas en un supermercado junto con unos tiburones blancos. El tsunami ahoga a unos cuantos y los tiburones van devorando a algunos de los supervivientes. Tiburones y cine de catástrofes en una sola peli. ¡Pura delicatessen!

Recomendable para liberar estrés,
por lo menos en Crystal Lake.

La serie A entró a saco con películas que no están mal pero que no son muy sangrientas e incluso aburridas. Entre ellas: “The Reef” (2010); “Marea Letal” (2012) con Halle Berry; “A 47 metros” (2017) o “Infierno Azul” (2017) con Blake Lively.

Si te van los tiburones pero no te va la sangre, éstas son las tuyas.

Pero lo más de lo más son las películas de la serie Sharknado: “Sharknado” (2013); “Sharknado 2” (2014); “Sharknado 3. Oh Hell No!” (2015); “Sharknado. Qué la 4ª te acompañe” (2016) y “Sharknado 5. Aletamiento Goblal” (2017). Muchos tiburones y mucha sangre. Brutas, divertidas, para pasar el rato. Sin ningún tipo de pretensión. Es verdad que alguna me da pereza ver de nuevo, pero aún así estoy esperando ansioso poder ver: “El último sharknado: ya era hora” (2018).

¡Superfán de la saga entera!

En Crystal Lake nuestro conocimiento es tal que, por ejemplo, con solo ponerle a Escolopendra Venenossa una escena de una peli, sabe que es del canal SyFy. El canal que produce semejantes engendros principalmente. Lo bueno de ésta y otras películas por el estilo es que te llevas sorpresas encontrándote actores y cantantes inesperados en sus horas bajas, bajísimas, como: Lorenzo Lamas o Jaleel White el Steve Urkel de la serie de televisión “Cosas de casa” (1989-1997).

¿He sido yo?

Como soy de buen comer, me gusta que estos adorables pececillos se alimenten bien y crezcan sanos y saludables.

¡¡El tiburón de 3 cabezas!!

Yo… he visto cosas que vosotros no creeríais: tiburones en el espacio, en la arena, en la nieve, tiburones fantasma, incluso un tiburón zombie.

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!
Fotos: archivo, escaneados e internet.

"Yo soy un tiburón cortés. No una máquina cruel de devorar. Si esta rancia imagen deseo cambiar, debo cambiar yo de una vez. Los peces son amigos, no comida."
Lema de los tiburones. (Buscando a Nemo,2003)

lunes, 13 de agosto de 2018

HELLO, DAAAHLING!!!

¿Quién es Talullah Bankhead?

"Se supone que soy voluble. Con cabello de color miel, voz de violonchelo, voluble Tallulah, ¡esa soy yo!"
(Tallulah: My Autobiography)

Tallulah Bankhead en un retrato de George Hurrell de 1936.

Hoy la mayoría de las estrellas del cine clásico están prácticamente olvidadas. Si excluimos a Katharine Hepburn, Bette Davis (ninguna de las dos de mi agrado), Garbo, Ingrid Bergman (esta última con reservas), prácticamente el público general no se acuerda del resto, a no ser que seas como la otra Hepburn o Monroe y te conviertas en imagen de diversos objetos de lo más ordinario. "¿Quién no tiene una taza o un póster pop de ellas?" Para mí eso no es recordarlas. Habrá gente que diga: "¡Me encanta Audrey!", pero me pregunto: "¿Cuántas de sus películas conoces?"

"Lo único que lamento de mi pasado es la duración.
Si tuviera que volver a vivir mi vida, cometería los mismos errores, solo que antes."
(Tallulah: My Autobiography)

Dos retratos de Tallulah: en su juventud y en plena madurez.

Me he irritado en ocasiones cuando he tenido que dar explicaciones sobre quienes eran figuras (tan dispares entre ellas) como Gloria Swanson o Lana Turner. O cuando he tenido que sacar a alguien de su error y decirles que Errol Flynn no era el autor del último libro que me estaba leyendo, sino una estrella del cine de aventuras. He pecado incluso de benevolente cuando al hablar de Yvonne De Carlo (actriz con una larga trayectoria), he tenido que sacar a relucir que era la de "The Munsters" para que me entendieran. Y os podéis imaginar la cara que puse cuando llevando un libro sobre Bogart y Bacall, me preguntaron: "¿Quienes son esos?"

"En vista de mi desprecio por el teatro, sus prácticas y la morosidad, ¿por qué he seguido actuando en él durante treinta años? No tengo una profesión alternativa.
¿Atrapar langostas? ¿Minero? ¿Contrabando?
No tengo los músculos, el equipo o el nervio."
(Tallulah: My Autobiography)

"Aquí hay una regla que recomiendo:
nunca practiques dos vicios a la vez."

(Tallulah: My Autobiography)

Hedy Lamarr por ejemplo recuperó popularidad gracias a que nos machacaron con su invento. Incluso le hicieron un documental en 2017, "Bombshell: la historia de Hedy Lamarr", que a mí en particular no me aportó nada. Solamente la alegría de verla en todas partes, aunque las informaciones en ocasiones eran erróneas o simplemente inventadas. Incluso cuando acudí en el 2013 a ver una exposición sobre ella en la Fundación Telefónica, me di de bruces con una foto que no era suya… Por fortuna (creo no estar equivocado) no la he visto serigrafiada en ningún objeto. ¡¡Gracias a Dios!!

"Probé varias variedades de sexo, y todas  las detesto.
La posición convencional me da claustrofobia;
las otras me dan rigidez en el cuello o en la mandíbula."
(Tallulah, Darling)

"Llegaré y te haré el amor a las cinco en punto.
Si llego tarde, comienza sin mí."
(Tallulah, Darling)

No voy a mentir diciendo que conozco a cada una de las estrellas, desde el cine mudo hasta los años 50 al dedillo porque no es verdad. Pero con sinceridad, puedo decir que tengo una idea de (casi) todas. En el caso de la Bankhead, es difícil "seguirla la pista" por ser una actriz principalmente teatral y no dejarse ver mucho en el cine. La conocía por su película más famosa "Náufragos" (1944) de Alfred Hitchcock, pero porque este director es uno de mis favoritos. Sabía también de su lengua afilada por unas grabaciones en CD que poseo de un encuentro en la radio entre Marlene Dietrich y ella, y por menciones o pequeñas reseñas en los libros sobre cine que tengo.

"Bueno, no sé, cariño, nunca me ha chupado la polla."
(Cuando se le preguntó su opinión sobre si una celebridad masculina
de la época era homosexual)

"Náufragos" (20th Century Fox, 1944).

A pesar de una carrera cinematográfica poco productiva y con muchos sinsabores, Tallulah Bankhead fue conocida por su característico y áspero saludo: "Hello, daaahling!". Reconocida por su agudo ingenio y su tono sarcástico, era más interesante y tuvo más éxito en persona que en la pantalla. Tennessee Williams escribió su obra "Un tranvía llamado deseo" con Bankhead en mente como Blanche Dubois; y la mordaz Margo Channing interpretada por Bette Davis en "Eva al desnudo" (1950), tenía algo más que un parecido razonable con ella (que Bankhead no dejó escapar).

"Hice lo que pude para inflar el rumor
de que estaba en camino al estrellato.
A lo que me dirigía, según cualquier estándar matemático conocido por el hombre, era el olvido, a modo de oscuridad."
(Tallulah: My Autobiography)

No tengo duda alguna de que la bruja de Davis se inspiró en ella.

Indómita estrella del teatro, el cine, la televisión y la radio, Tallulah (su verdadero nombre) nacida en 1902, era la hija de un acaudalado político de Alabama que más tarde sería el Presidente de la Cámara de Representantes. Siendo adolescente ganó un concurso de belleza y empezó a trabajar en compañías de teatro locales. Esto la animó a probar suerte en los escenarios de Nueva York.

"A pesar de todo lo que puedan haber escuchado,
nunca he dado un paseo en un coche patrulla."
(Tallulah: My Autobiography)

"Leí a Shakespeare y la Biblia, y puedo tirar los dados.
Eso es lo que yo llamo una educación liberal."
(Tallulah: My Autobiography)

Su personalidad vivaz encantó a dramaturgos como Zoe Akins y Rachel Crothers, que serían fundamentales en su carrera. Crothers escribiría una obra de teatro expresamente para ella, "Everyday" (1921) y Akins creó el personaje de Eva Lovelace de la obra "Gloria de un día" para ella, que en 1933 fue llevada al cine y le valió su primer Oscar a Katharine Hepburn. En 1923 con poco más de veinte años, tras varios papeles en el cine y después de una puñalada fallida al salir del teatro en Broadway, Tallulah pone rumbo a Londres, donde se convierte en una aplaudida y exitosa actriz teatral en el West End. Bankhead protagoniza algunas películas allí como: "A Woman´s Law" (1927) y, hacia el final de su estancia de ocho años, "His House in Order" (1928), regresando a EEUU en 1931.

"Tengo tres fobias que, si pudieran silenciarlas, harían mi vida tan elegante como un soneto,
pero tan aburrida como el agua estancada...
Odio ir a la cama, odio levantarme, y odio estar sola."
(Tallulah: My Autobiography)

"Actuar es una profesión asombrosamente fácil.
No he pensado más en mis mejores papeles que en los peores."
(Tallulah: My Autobiography)

Con la llegada del sonoro el modo de hacer películas había cambiado. El declive de muchas estrellas del cine silente puso en el punto de mira de los estudios a los actores y actrices del teatro. Además, los estudios de Hollywood reclamaban personalidades carismáticas para sus producciones. Las actrices extranjeras y exóticas eran muy populares en ese momento. Así lo era Greta Garbo para MGM y Marlene Dietrich para la Paramount, que acababa de traerla desde Alemania para rivalizar con ella. "Rivalidad perfectamente estúpida, pues pocas estrellas fueron tan distintas y pocas carreras tan dispares." como bien dijo Terenci Moix en su libro "Mis inmortales del cine. Hollywood años 30" (1996). Dietrich había demostrado ser una mina de oro para el estudio. Sus tres primeras películas hicieron mucho dinero y la Paramount pensó que otra actriz de sus características aumentaría sus ganancias.

"Una de las trágicas ironías del teatro es que solo un hombre puede contar con un trabajo estable: el vigilante nocturno."
(Tallulah: My Autobiography)

Los estudios haciendo siempre de las suyas...
Izda.: Bankhead. Dcha.: Garbo

Aunque Tallulah no era una actriz extranjera, había estado fuera el tiempo suficiente para ser prácticamente una desconocida para el público estadounidense. Poseía una belleza similar a la de Garbo y Dietrich, y una fuerte voz ronca.

"Mi voz ha sido comparada con la llamada
de apareamiento del caribú."
(Tallulah: My Autobiography)

Mirada al infinito y que no falte el cigarrillo.
¡Glamour made in Hollywood!

Al llegar a Hollywood, Tallulah se encuentra con los ejecutivos de los diferentes estudios batallando por contratarla. Paramount ganó, pero éstos no sabían muy bien qué hacer con ella (como con casi todas sus estrellas). En un principio fue contratada como sustituta de Marlene Dietrich, ya que Marlene en aquella época tenía sus dimes y diretes con el estudio, porque se negaba a rodar si no era dirigida por Von Sternberg. El departamento de publicidad de Paramount se puso en marcha para promover su nuevo descubrimiento y finalmente Tallulah fue presentada al público en una de las primeras películas de George Cukor, "Honor Mancillado" (1931).

"Olí el estrellato. Pero mi nariz me traicionó."
(Tallulah: My Autobiography)

¿Sustituta de la Dietrich?
La Paramount como siempre desaprovechando el talento.

No gustó ni al público ni a la crítica, pero cumplió a la perfección con su cometido en películas como "Redimida" (1931), con Fredric March, y "Entre la espada y la pared" (1932), junto a Gary Cooper, Charles Laughton y Cary Grant. Tallulah no estaba muy interesada en trabajar en el cine. Sin embargo, la oferta de ganar 50.000 dólares por película fue una oportunidad demasiado buena para dejarla pasar. Posteriormente dijo: "La única razón por la que fui a Hollywood fue para follar con el divino Gary Cooper."

"Toda mi vida,
he sido terrible al recordar los nombres de las personas.
Una vez presenté a un amigo mío como Martini.
Su nombre era en realidad Olive."
(Sobre por qué llama a todos daaahling. Cita atribuida)

Junto a Gary Cooper en "Entre la espada y la pared" (Paramount, 1932).

Gary Cooper no era la única persona en la que Tallulah estaba interesada. Ella deseaba conocer a la huidiza Garbo. Su oportunidad llegó cuando la escritora Salka Viertel, una amiga común, la invitó a su casa comentándola que Greta estaría allí. Tallulah se encontró con Garbo esa noche y lo primero que hizo fue acercarse a ella y tirar de sus pestañas. Garbo se quejó y Tallulah le dijo: "solo quería ver si eran reales." Las dos se cayeron bien, aunque aparentemente solo eran "amigas", a menudo quedaban para jugar al tenis los domingos.

"Me violaron en un camino de entrada cuando tenía once años… Fue una experiencia terrible porque teníamos toda esa grava..."
(Greta Garbo & Marlene Dietrich: Safo va a Hollywwod)

Junto a Robert Montgomery en "Faithless" (MGM, 1932).

Después de protagonizar junto a Robert Montgomery "Faithless" (1932), abandonó el cine donde no se la valoraba, para concentrarse en una ya triunfante carrera teatral en Broadway. En los escenarios hizo suyos los personajes de varias obras de teatro que luego se convirtieron en películas sin ella, como: "Cuando el diablo asoma" (1934), un vehículo para el lucimiento de Joan Crawford, "Amarga victoria" (1939) y "La loba" (1941) ambas protagonizadas por Bette Davis.

"¡Siempre actúa igual!
Esa zorra... ¡Ha encontrado el personaje de sus sueños!
¡No tiene que actuar ni fingir que actúa, y puede salir tal como
está cuando se levanta por la mañana!"
(Sobre Bette Davis en "¿Qué fue de Baby Jane?")

"En el teatro hay intérpretes
que pueden hacer una producción de comer una manzana."
(Tallulah: My Autobiography)

Pero en Hollywood se divirtió de lo lindo, con su Rolls Royce, su bronceado y sus fiestas sin freno. Joan Crawford recordó: "Todos la adorábamos. Estábamos fascinados con ella, pero también estábamos asustados por su muerte… Ella tenía tanta autoridad, como si gobernara la tierra, como si fuera la primera mujer en la luna."

"¿La cocaína crea hábito? ¡Por supuesto que no!
Yo debería saberlo, que he estado tomándola durante años."
(Tallulah, Darling)

"Mi padre me advirtió sobre los hombres y el alcohol,
pero nunca mencionó ni una palabra sobre las mujeres y la cocaína"
(Tallulah, Darling)

Además de sus fiestas sin descanso, estaban sus escapadas sexuales. Después de un encuentro con Johnny Weissmuler comentó: "me he quedado muy satisfecha." Pero el mayor escándalo que proporcionó a la prensa fue: "No he tenido un affaire durante seis meses. ¡¡Seis meses!! Demasiado tiempo… ¡¡Necesito un hombre!!"

"La mayoría de las cosas que se dicen de mí o están impresas son absurdas y falsas. No es que me importe lo que dice la gente:
todo es parte del juego.
Dicen, por ejemplo, que Marlene Dietrich y yo estamos furiosamente celosas, la una de la otra.
Que pasamos nuestro tiempo libre peleando juntas como verduleras por todo el plató. Acabo de volver del camerino de Marlene, donde compartimos una botella de champán..."
(Motion Picture, Septiembre de 1932)

Rodeada de hombres (como a ella le gustaba) en "El fraude" (Paramount, 1931).

Aunque los rumores de sus escarceos con mujeres no paraban de circular, públicamente nunca declaró que fuese bisexual, ella se consideraba "ambisextra." Sus preferencias eran mayoritariamente masculinas, aunque más de una vez comentaba que era lesbiana. A un amigo le dijo: "Nunca podría volverme lesbiana, porque ¡no tienen sentido del humor!"

"Cuando empecé a hacer películas, comenzaron a circular historias absurdas sobre mí. Me dijeron que estaba tratando de "hacer de Garbo". Una cosa fatal para decir sobre cualquier actriz. Palabras perfectamente calculadas para despertar la actitud defensiva y la ira de miles de fanáticos de Garbo.
¿Crees que no me importó eso?"
(Motion Picture, Septiembre de 1932)

"Soy tan pura como el aguanieve."
(Saturday Evening Post, Abril de 1947)

Según su biógrafo Lee Israel, el hombre de su vida, al que conoció en los años 20, fue Napier Sturt, el tercer Barón de Alington, bisexual reconocido, descrito como: "un rubio tuberculoso, con labios carnosos y sensuales, bien educado y de encanto distante algo anticuado." Se casó en 1937 con el actor John Emery, del que se divorció en 1941. No tuvo hijos, pero tuvo cuatro abortos antes de los 30.

"Nadie puede ser exactamente como yo.
A veces incluso yo tengo problemas para serlo."
(Tallulah: My Autobiography)

Sofisticada y un tanto peligrosa en "Thunder Below" (Paramount, 1932).

Su vuelta al teatro tras su paso por Hollywood fue todo un acontecimiento. Aclamada por la crítica teatral no paró de trabajar en Broadway hasta su regreso (momentáneo) al cine en 1944. Bankhead se vengaría de Hollywood con el "Premio del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York" por su interpretación en la película de Hitchcock "Náufragos" (1944), donde lleva las riendas de una pequeña embarcación que se mece en el océano. Hitch siempre contaba la anécdota de que la actriz provocaba muchos problemas en el rodaje al trabajar sin ropa interior.

"Entre tú y yo,
los críticos tampoco saben mucho sobre la actuación.
Los más experimentados y eruditos pueden detectar papeles débiles sin un contador Geiger, aunque de vez en cuando aclamaron como obras maestras piezas que ofenden a la nariz del tramoyista."
(Tallulah: My Autobiography)

Junto a Alfred Hitchcock en un descanso del rodaje de "Naufragos".

Tallulah había trabajado tanto en el escenario como en la pantalla, pero en los años 50, estaba a punto de enfrentarse a un nuevo medio: la radio. NBC produjo "The Big Show" un espectáculo de 90 minutos que contaría con actores célebres, cantantes y comediantes. A Tallulah se le pidió que lo presentara, dándole un período de prueba de cuatro semanas después de las cuales podía dejarlo si quería. Cuando el show se estrenó fue un gran éxito. Tallulah estaba tan encantada que aceptó seguir trabajando después. El programa se emitía todos los domingos por la noche y duró dos años. Tallulah fue nombrada en 1951: "Mujer de la radio del año."

En su programa de radio, un oyente le preguntó si había visto "Eva al desnudo" (1950), la película de Bette Davis. Ella contestó: "Todas las mañanas al lavarme los dientes:"
Y añadió: "No crean que no sé quién está difundiendo chismes sobre mí y mi mal carácter por todo Hollywood,
que es donde han hecho esa película...
Daaahling, ya verás cómo voy a dejar a esa mujer cuando le ponga la mano encima.
Después de todas las cosas bonitas que he dicho de esa bruja.
¡Cuando la agarre le voy a arrancar todos los pelos del bigote!"

La radio, una de sus grandes satisfacciones.

Gran parte del éxito del programa de radio se atribuye al ingenio de Tallulah. Aunque se trabajaba sobre un guion, Tallulah era conocida por improvisar. Muchas de sus bromas consistieron en humillaciones divertidas entre Tallulah y sus invitados:
-Marlene Dietrich: Tallulah, ese precioso vestido que llevas puesto, ¿de qué color es?
-Tallulah: Se llama acorazado gris, daaahling.
-Marlene: ¿Acorazado gris? ¡Qué encantador! ¿Pero no crees que esté un poco apretado alrededor de la sala de calderas?

"Tallulah es la mujer más inmoral que jamás haya existido."
(Marlene Dietrich)

Junto a Marlene Dietrich y John Huston (detrás) en 1949
en una fiesta en Radio City Film.

Tallulah no volvería a aparecer en el cine hasta la década de los 60 y como sucede con todos los "has been", lo hizo en un par de películas de terror de serie B. El resto de su carrera se centró en el teatro, la radio y apariciones especiales en televisión, como por ejemplo: "The Lucy-Desi Comedy Hour" como ella misma en 1957 y "Batman" en marzo de 1967, interpretando a la villana La Viuda Negra en dos episodios.

"¡La actriz Estelle Winwood no es la mejor amiga de Tallulah!
¡Soy yo! ¡Y tengo las cicatrices para probarlo!"
(Patsy Kelly, actriz)

Junto a Lucille Ball en "The Lucy-Desi Comedy Hour".

Nunca ocultó sus vicios. Además del sexo, era notorio su gusto por el alcohol y las drogas. Tallulah Bankhead murió en Nueva York en 1968, como consecuencia de una neumonía a los 66 años de edad.

"Tallulah es peligrosa, atrevida, impredecible, dinámica, caprichosa, poco convencional y está totalmente loca."
(Ted Shane, escritor y guionista)

Como la Viuda Negra en "Batman" (60´s TV serie).

"Siempre más grande que la vida" como apuntan los autores Don MacPherson y Louise Brody en su libro "Leading Ladies" (1986), Hollywood sólo la recompensó con un papel, el de "Náufragos", "demasiado escaso para su talento."

"Cuando me preguntan sobre mi técnica, me vuelvo evasiva.
No estoy al tanto de que tenga alguna."
(Tallulah: My Autobiography)

Miss Bankhead con Doloras. ¡Si este perrito hablase!

Epílogo

Ted Hook, uno de los asistentes de Tallulah, tenía miedo de dejarla sola una noche. Después de unas horas, regresó a la casa y olió a humo. Corrió a la habitación de Tallulah. Doloras, el maltés que normalmente dormía sobre la cabeza de Tallulah, estaba ardiendo como un halo llameante. Tallulah aparentemente se había quedado dormida, después de arrojar sus cenizas sobre el perro dormido. Ted corrió al baño en busca de agua y gritó:
-¡Tallulah, Doloras está en llamas!
Ella se despertó.
-¿Qué pasa?
-¡Tallulah, Doloras está en llamas!
-¡Bueno, por el amor de Dios, cuídalo!, dijo y se volvió a dormir.
(Miss Tallulah Bankhead por Lee Israel)

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!
Fotos: colección y archivo. Editadas por mí.