miércoles, 9 de agosto de 2017

EL ENEMIGO DE LAS RUBIAS

Como todo el mundo, no habrá película de Hitchcock que no haya visto, exceptuando las de su etapa muda (y alguna habré visto, la verdad). También las series de tv “Alfred Hitchcock Presenta” (1955-1958) y “La hora de Alfred Hitchcock” (1964). No descubro nada a nadie si menciono por enésima vez que es uno de mis directores favoritos y solo por ser él, he sido capaz de ver películas donde trabajaban actores y actrices a los que no soporto, como por ejemplo: James Stewart o Grace Kelly. Ambos, por cierto, actores fetiche del director. Así que, imaginad si me gusta, que puedo ver “La ventana indiscreta” (1954) sin rechistar. ¡¡Incluso la tengo en dvd!!

"Alfred Hitchcock era perverso y era feo."
Tippi Hedren

Maestro del suspense y el thriller, todas sus películas tienen un toque especial, por lo que no importa verlas de nuevo. Hasta por escuchar una melodía, caigo en la tentación de volver a ver “Vértigo” (1958), aunque salga Stewart, acompañado esta vez, por la inexpresiva Kim Novak. Actriz por cierto, que no me interesa más allá de esta película.

“Disney tiene el mejor casting. Si no le gusta un actor,
simplemente lo elimina.”
Alfred Hitchcock

Además, siempre te descubren algún detalle nuevo. Si como yo, has leído unos cuantos libros, en especial: “El cine según Hitchcock” de François Truffaut (1966), ya las ves con otros ojos. Lo mismo me pasó cuando leí “Conversaciones con Billy Wilder” de Cameron Crowe (1999). Nadie mejor que ellos mismos para comentar o diseccionar sus películas. Wilder comentaba (más o menos) que cuando hacía una película no pensaba en las cosas extrañas que algún sesudo erudito publicaba por ahí.

"Para mí, el cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel."

Al igual que Ernst Lubitsch era conocido por su “toque” y el uso de puertas y escaleras (si, también me leí una biografía de él) en sus películas, una de las características por las que (entre otras muchas) Hitchcock fue conocido, era por sus cameos (en internet podéis encontrar vídeos editados con todos ellos) y el “uso” de las rubias.

“El auto-plagio es estilo.”
Alfred Hitchcock

Lo bueno de Alfred es que contó con un buen ramillete de ellas, entre las que se encuentran algunas de mis actrices preferidas como: Ingrid Bergman, Tippi Hedren, Doris Day o Marlene Dietrich. También están las que me gustan pero no son de mis favoritas como: Carole Lombard, Joan Fontaine o Janet Leight, y como he dicho antes, las que no me interesan más allá de su trabajo con Hitchcock como: Eva Marie Saint o Kim Novak y por supuesto, a la que detesto en cualquier película: Grace Kelly.

Como sería larguísimo ir rubia por rubia, me limitaré a mis preferencias y mencionaré a alguna otra, que resulte más o menos “destacable” por su relación con el director.

Ingrid Bergman junto a Gregory Peck en "Recuerda" (1945)

Según el American Film Institute, Ingrid Bergman es la cuarta estrella más importante de la Historia del Cine. Para mí, fue el paso de la infancia a la adolescencia. Pasé de los dibujos animados a sentirme profundamente fascinado por ella antes de que apareciese Dietrich en escena.

Exceptuando “Por quién doblan las campanas” (1943) y alguna de su etapa con Rossellini, no hay película de la Bergman que no me guste. Con Hitchcock trabajó en tres películas: “Recuerda” (1945), “Encadenados” (1946) y “Atormentada” (1949). Esta última, marcó el fin de su colaboración y fue el fracaso en taquilla más sonado del director.

La Bergman con Cary Grant en "Encadenados" (1946)

Bergman es la primera rubia por la que el director se sintió verdaderamente interesado. Importada por David O. Selznick desde su Suecia natal, el productor la mantuvo en “stand by” hasta que encontrase un vehículo adecuado para ella. Principalmente, obtenía más beneficio cediéndola a otros estudios. Lo mismo hizo con Hitchcock al que Selznick, se trajo de Inglaterra para rodar “Rebeca” (1940). Curiosamente Ingrid Bergman logró el éxito protagonizando las películas que iba rechazando Hedy Lamarr.

"Atormentada" (1949), la última colaboración con Ingrid.
Aquí junto a Joseph Cotten.

“Ingrid Bergman y yo nos encontrábamos en los estudios y a veces en fiestas y nos portábamos civilizadamente una con la otra. Pero supe que me miraba por encima del hombro y estoy segura que le dijeron que a mí no me gustaba.”
Hedy Lamarr

“Rebeca” fue el debut de Hitch en Hollywood. Protagonizada por Joan Fontaine y Laurence Olivier. La química entre los protagonistas fue pésima, Mr. Olivier detestaba a Fontaine. Él era una gran estrella venida del teatro y ella prácticamente no era “nadie”. El “bueno” de Alfred calentó aún más el ambiente entre ellos, algo que benefició al clímax del film.

Mal rollo dentro y fuera del set.
Joan Fontaine y Laurence Olivier.

“Rebeca” fue un rotundo éxito y convirtió a Fontaine en estrella, algo que no le sentó del todo bien a Laurence Olivier, puesto que todo el mundo hablaba de ella. Incluso había sido nominada al Oscar. Este éxito, propició que Fontaine repitiera con el director en “Sospecha” (1941), por la cual, esta vez sí, se alzo como ganadora del Oscar a la mejor interpretación femenina. Fue la primera y única ocasión en que un actor de Hitchcock (hombre o mujer) ganaba la estatuilla.

Fontaine con Cary Grant un actor mucho más agradable
con el que trabajar.

“El Oscar puede traer mala suerte... Puede... causar daños irreparables en las relaciones de uno con la familia, amigos...”
Joan Fontaine

Ingrid Bergman fue gran amiga del director y su actriz favorita, hasta que se cruzó Rossellini rompiendo su relación laboral. Algo, que afectó mucho al director. Él siempre contó que realizó “Atormentada” por el profundo cariño que la tenía. En un homenaje que se le ofreció al maestro, Ingrid le entregó la llave (pieza fundamental de la trama) de “Encadenados”, que ella había sustraído del set y que intercambiaba por temporadas, en plan broma, con Cary Grant. Ingrid fue la única de sus rubias que le visitó antes de morir.

Ingrid Bergman junto a Alfred Hitchcok en 1967.

“Me gustaría saber más sobre sus relaciones con las mujeres. No, pensándolo bien, no lo haría.”
Ingrid Bergman

Al poco de terminar “Atormentada”, Hitchcock regresó a Inglaterra para rodar “Pánico en la escena” (1950). Para el papel de la cantante Charlotte Inwood, fundamental en la trama, contó con Marlene Dietrich. El encuentro de dos grandes mitos, prometía un gran film, pero todo quedó en una (considerada por la crítica) película menor. Alfred quería tener a la “Marlene de Von Sternberg” y para ello dio total libertad creativa a la diva, para el enfado de la verdadera protagonista Jane Wyman. A ninguna de sus actrices dio tanta manga ancha como a Marlene.

Marlene marcando las pautas a seguir a Jane Wyman.

“Jane Wyman me creó muchos problemas.”
Alfred Hitchcok

Wyman, ganadora del Oscar por “Belinda” (1948), se quejó a él en más de una ocasión por el trato de favor que tenía con Dietrich y lo afeada que se veía con respecto a ella. Marlene, seleccionó su vestuario (de Dior, que valía miles de dólares), maquillaje, peinado, incluso Cole Porter creó una canción para ella y dispuso su propia iluminación. Hitchcock, siempre mencionó que respetaba profundamente a las actrices profesionales.

Él la admiraba mucho.

“Tuve muchas dificultades dirigiendo a Jane. Cuando se disfraza de doncella, hubiera necesitado que apareciera más fea, pues después de todo imitaba a la poco agraciada doncella cuyo puesto suplantaba. Cada vez que iba a ver la proyección se comparaba con Marlene Dietrich y se echaba a llorar. No podía resignarse a hacer un papel de composición, y Marlene estaba realmente guapa. Por tanto, día a día, se arreglaba subrepticiamente, mejoraba su apariencia, y por eso no consiguió dar el papel.”
Alfred Hichcock

A la Wyman le asalta una duda: ¿cómo terminará todo esto?

Mientras Jane Wyman fue una imposición de los estudios, con Dietrich (que finalmente robó la película) tuvo una relación de completa camaradería. Su relación fue magnífica. Pienso que incluso el malévolo Alfred lo exageró más. “Miss Dietrich tiene un especial don natural, con el cual ilumina todo a su alrededor”.

"Lo mejor de la película soy yo cantando La Vie en Rose."
Marlene Dietrich
Como anécdota, comentar, que algo similar le pasó a Billy Wider rodando “Berlín Occidente” (1948). A altas horas de la noche, aparecía a la puerta de su casa Jean Arthur junto a su marido, para quejarse del supuesto trato de favor y el aspecto que lucía Dietrich en la película.

La Dietrich, dueña y estrella de la función.

En 1956 para su nueva versión de “El hombre que sabía demasiado” contó para el papel de la rubia protagonista con una actriz que contra todo pronóstico, admiraba desde hacía mucho: Doris Day. Su elección sorprendió a Hollywood. Miss Day, cantante de éxito, debutó en el cine a finales de los años 40. La oportunidad de trabajar en esta película, le proporcionó el reconocimiento de la crítica, que solo la veía dotada para la comedia.

"Soy tan viejo, que recuerdo a Doris Day cuando era virgen."
Groucho Marx

En su autobiografía, Doris, recordaba que se sentía preocupada porque no recibía ninguna indicación, ni comentario por parte de Hitchcock. Armada de valor se acercó a preguntar al realizador a qué era debido, asaltándola la duda de que éste no estuviera satisfecho con su trabajo. Hitchcock, que siempre la trato muy bien y estuvo pendiente de que se sintiese a gusto durante el rodaje, le contestó que si no lo estuviera haciendo bien, ya se habría enterado.

Doris Day junto a Alfred Hitchcok y James Stewart en el estreno
de "El hombre que sabía demasiado".

Aunque en principio, el tema que interpretaba en la película, su famoso “Que será, será”, no le gustaba nada, fue un tema que ganó el Oscar a la mejor canción y que siempre se identificó con la actriz.

“Cuando no era más que una niña
Le pregunté a mi mamá cómo iba a ser de mayor
Si sería guapa, si sería rica
Y esto es lo que me dijo
Qué será, será
Lo que tenga que ser será”

Miss Day interpretando a pleno pulmón el tema
principal de la película. Y lo que le quedará...

Kim Novak, llegó de rebote al set de “Vértigo” (1958). En principio el papel estaba destinado para Vera Miles, con la que Hitchcock había firmado un contrato de exclusividad, ya que la veía como la sucesora ideal de Grace Kelly, lo que la hubiese colocado como favorita del director para futuros proyectos. Después de haberla formado/moldeado en algún episodio de su serie de televisión, le dio el papel de la esposa de Henry Fonda en “Falso culpable” (1957).

Vera Miles, más falsa que una moneda de cartón.

Estando muy avanzada la preproducción de “Vértigo”, Miles abandono por motivos personales (se había quedado embarazada), para disgusto del director que consideraba que este papel le habría proporcionado la condición de gran estrella. Bajo contrato, todavía la “utilizó” sin mucho entusiasmo en algún telefilme y le asignó el papel de hermana de Janet Leigh en “Psicosis” (1960). La Paramount le impuso a Novak, que en ese momento era una actriz en alza. Desilusionado, pierde el interés en “Vértigo” y comentó: “ya no tenía el mismo ritmo”.

"Siempre fui optimista."
Kim Novak

El que le impusieran actores es una cosa que no le gustaba mucho. Más adelante en su carrera se encontró con el mismo problema en “Cortina rasgada” (1966), donde impusieron a Paul Newman y a Julie Andrews. Como no estaba de acuerdo con la elección (simplemente por temas comerciales), Hitch decidió presentarla en una escena directamente en la cama, con el fin de dañar la imagen de castidad que la rodeaba. A Andrews la consideraba meramente una cantante, es curioso que con Doris Day no tuviera el mismo prejuicio.

¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Encontrarte con un papel que no está escrito para ti y lo que es aún peor, tener que utilizar un vestuario creado hace meses para otra actriz, no debió de ser plato de buen gusto para la fría y distante Novak. Yo pienso que esa incomodidad real, le otorga un carácter especial al papel.

“La señorita Novak llegó al estudio con la cabeza llena de ideas que, desgraciadamente, no podía compartir.”
Alfred Hitchcock

En sus entrevistas con Truffaut, deja ver, pese a que la película es admirada por muchos, que él nunca quedó satisfecho con el resultado.

Hitch pone en su sitio a Kim Novak...

Lo que no se si muchos sabéis es que, después de “Vértigo”, Hitchcock preparó “No bail for the Judge”, un thriller que abordaba el tema de la prostitución e intentaban asesinar a la protagonista estrangulándola con una corbata. Hitchcock sentía que Audrey Hepburn se vería perfecta para el papel y todo parecía ir rodando de maravilla, con un buen guión y sus justas dosis de comedia y suspense.

Al parecer, los problemas con el proyecto comenzaron cuando Hepburn se negó a hacer, no está claro, una escena de violación que, supuestamente, se había añadido al guión después de que ella lo hubiese firmado. Sin embargo, el guionista Samuel Taylor escribió un borrador del mismo que contenía la escena, lo que significa que Hepburn probablemente lo leyó y firmó de todos modos.

Miss Hepburn, una cara con ángel.

No llegando a un acuerdo satisfactorio por ambas partes, Hepburn hizo algo impropio en ella: en el último momento decidió apartarse del proyecto del maestro del suspense. Desde entonces, fue la “espinita” de Hitchcock que no dudaba en criticar a la actriz en público.

“El cine había ido desplazando a Audrey poco a poco, puesto que las películas violentas y con sexualidad más explícita habían ido ganando terreno.”
Donald Spoto

La biógrafa de Hepburn, Diana Maychick, aseguraba en su libro que Audrey adoraba el guión y atribuye su retiro a un aborto involuntario. Por lo que se ve, las embarazadas perseguían al maestro.

¡La que te espera, bonita!

Descubierta por Hitchcock en un anuncio de bebida dietética, cuando buscaba el reemplazo definitivo de Grace Kelly, la modelo Tippi Hedren, se convirtió en la mayor obsesión del director. Una vez que había terminado su relación profesional y no tanto con Grace Kelly, Hitch puso sus ojos y las manos sobre Hedren.

Acostumbrado como estaba a la permisividad de Kelly, parece ser que la “mosquita muerta” aceptaba ciertas licencias al director. Viendo el curriculum de devoradora de hombres, sobre todo maduros, no es de extrañar. Pero no todas se tomaban tan bien esa faceta “oculta” del director, en especial Tippi Hedren, que lo vivió más intensamente que ninguna otra. ¡¡Acoso y derribo hasta decir basta!!

"Los pájaros podría ser la película más aterradora que he hecho."

Todo empezó bien, con Alfred dirigiendo la carrera de su nueva musa en “Los pájaros” (1963), pero la cosa fue a más cuando empezó a dirigir todos los aspectos de su vida, desde cómo vestirse en público, con quien hablar, etc…

Durante el rodaje de la película, bastante duro por cierto, un rencoroso Hitchcock, la trató bastante mal, todo debido a la negativa de la actriz a aceptar sus proposiciones sexuales. Ahora el maestro ya no se limitaba a espiar a sus actrices mientras se cambiaban en el vestuario (cosa que hacía con Grace Kelly) o a tocarlas más o menos intencionadamente.

Marnie sufre una violación a manos de Mark...

Una vez descansada de un rodaje que la dejó exhausta, Tippi Hedren se incorporó al set de “Marnie” (1964). Aquí las cosas fueron de mal en peor y a mitad del rodaje ya ni se hablaban. Durante el mismo, fue el cumpleaños de la hija de Tippi, Melanie Griffith, y Hitchcock tuvo el “detalle” de regalarla una muñeca réplica de su madre en “Los pájaros” dentro de un ataúd.

“Tengo la cura perfecta para un dolor de garganta: ¡córtala!”
Alfred Hitchcock

Una vez finalizada la película, la relación entre ambos terminó y él juro acabar con su carrera. Todo el mundo sabía que estaba enamorado de ella. Desde entonces cuando hablaba de ella se refería a “esa chica” y cuando un estudio se ponía en contacto con Hedren, tenían que vérselas antes con él (contrato de exclusividad de por medio), a lo que respondía siempre: “ella no está disponible”.

Tippi derrochando amor hacía los animales. ¿Celoso Alfred?

No sé si realmente surtió efecto la amenaza o sólo era una leyenda, pero de todas formas la carrera de Miss Hedren no fue ni larga ni destacable, excepto por su trabajo en sus películas. Con todo Tippi Hedren ha reconocido en más de una ocasión que lo aprendió todo de él...

Hasta que la muerte nos separe...

“Ser el objeto de la obsesión de Alfred Hitchcock fue horrible, pero mientras arruinó mi carrera, nunca podría arruinar mi vida.”
Tippi Hedren

Venenosos salu2 desde Crystal Lake.

Todas las fotos colección del autor.