jueves, 30 de enero de 2025

MUJER OCULTA

Oculto, ta
Del la. occultus.
1. adj. Escondido, ignorado, que no se da a conocer ni se deja ver ni sentir.

La primera vez que fui consciente de que Ida Lupino, la protagonista de esta entrada, era una gran actriz, fue cuando vi 'The Drive by Night' (La pasión ciega, 1940), dirigida por Raoul Walsh, en la que compartía protagonismo con tres de mis estrellas favoritas: George Raft, Ann Sheridan y Humphrey Bogart. 'The Drive by Night' es un film noir donde Lupino interpreta a la esposa del propietario de una empresa de transportes obsesionada con un camionero, Raft, que es amigo de su marido. Esta fijación tóxica con él es parte de una trama sobre los conflictos en el mundo del transporte de dos camioneros independientes, Raft y Bogart, haciendo de hermanos. Lo que queda claro al verla es que Lupino roba la película.


“The Drive by Night me empujó a la cima.”

Desconocida por una inmensa mayoría, Lupino una de las mujeres fatales del cine negro de los años 40, además de actriz y cantante (cantó en muchos de sus films) fue una de las primeras mujeres directoras, guionistas y productoras del Hollywood clásico. Sus películas producidas en su compañía independiente abordaron temas tan comprometidos como: los embarazos no deseados, la violación, la bigamia o enfermedades como la poliomielitis, todo desde un punto de vista crítico y social, luchando con sus mensajes contra las convenciones de la época. Por si esto fuese poco, también fue la primera directora en rodar un film noir: 'The Hitch-Hiker', en 1953.

¿Quién fue Ida Lupino? Situémonos brevemente: nacida en Londres, era hija de los actores de teatro Connie O’Shea y Stanley Lupino. Este último, que se inició en el music hall, fue además un destacado bailarín, cantante, guionista y productor cinematográfico. Perteneciendo a una familia británica de artistas de origen italiano, enseguida se le animó a entrar en el mundo del espectáculo. Su padre le construyó un teatrillo en el patio trasero de su casa para que, tanto ella como su hermana, dieran rienda suelta a su creatividad. Con solo 7 años ya escribió su primera obra de teatro, realizando giras itinerantes y con 10 ya había memorizado los roles femeninos de las obras de Shakespeare. Posteriormente, gracias a su tío, consiguió papeles como actriz en los British Studios.


“Mi agente me había dicho que me convertiría en la Janet Gaynor de Inglaterra: iba a interpretar todos los papeles agradables.
A la tierna edad de trece años, decidí dedicarme exclusivamente a interpretar a prostitutas.”

Lupino quería ser escritora no actriz, pero para contentar a su padre se matriculó en la Real Academia de Arte Dramático, apareciendo por primera vez en una película en 1931 con tan solo 13 años. Hacía finales de 1933 y con cinco películas en su haber, llega a Hollywood de la mano de los estudios Paramount, que no sabían muy bien qué hacer con ella. A partir de este punto, el resto es historia: 48 años de trayectoria, 59 películas como actriz y 8 como directora, además de una fructífera carrera en televisión donde cultivó todos los géneros: westerns, comedias, thrillers, historias de misterio y de gangsters.

Actriz todo terreno, tengo que reconocer que en mi adolescencia no la conocía más allá de los magníficos retratos que le hizo el fotógrafo Scotty Welbourne y que aparecían en un viejo libro sobre estrellas de los años 40 que compré, realizados precisamente para  'The Drive by Night', la película que mencioné al principio de esta entrada. Es posible que también la viese en algún otro film, pero como sabéis los que me leéis, mi atención estaba puesta en otras actrices. Con el tiempo la he descubierto en todo tipo de registros que resumiré (dada la  amplia trayectoria de Lupino), por las películas que he ido visionando.


“Me pareció muy interesante estar en Los Ángeles.
Lo único que conocía eran las películas inglesas y si alguna vez podía conocer a Gary Cooper, ¡guau! Lo vi y le dije: '¡Eres hermoso!'.
Él dijo: 'Gracias, jovencita'. ¡Terminé haciendo un film con él!
Y ver a Marlene Dietrich. Era una gran admiradora de ella.”

Empezó su carrera en Paramount como glamurosa “sirena”, con mejor fortuna que una improbable Bette Davis en similares cometidos: no es por nada, pero Davis no es de las que a su paso te hacen volver la cabeza. Aparecía como tal una jovencísima Lupino de 16 años en 'Search for Beauty' (Campeones Olímpicos, 1934), un film pre-code que con la excusa de mostrar la vida atlética en un balneario, nos ofrecía escenas escandalosas para la época: homosexualidad, prostitución, exhibicionismo tanto masculino como femenino. La película vista hoy es curiosa por todo esto pero por poco más.

En 1939, tras dieciséis films realizados tanto en Paramount como en préstamo a otros estudios, prácticamente siempre haciendo de ingenua, 20th Century-Fox la reclama para 'The Adventures of Sherlock Holmes' (Las aventuras de Sherlock Holmes), segunda película de la serie del detective encarnado por Basil Rathbone, donde Lupino es la víctima de una trama elaborada por Moriarty para distraer a Holmes del verdadero caso. De vuelta a su estudio protagoniza 'The Light That Failed' (En tinieblas, 1939) junto a Ronald Colman y Walter Huston.

Lupino en este film, encarna a una mujer de dudosa vida que se convierte en la modelo de un pintor (Colman) que se está quedando ciego debido a una antigua herida de guerra. Como la ceguera es inevitable, esto le lleva a presionarla hasta provocarle la histeria para conseguir la expresión deseada para su obra, lo que tendrá fatales consecuencias para ambos. La película fue un éxito y la crítica destacó la actuación de Ida, reconociendo la sorpresa que les produjo encontrarse con una gran actriz después de haber visto sus anteriores interpretaciones.


“Trabajé en contra de mi éxito (comercial) al negarme a interpretar papeles en los que no creía.”

Después de 'The Light That Failed', Lupino fue tomada por fín en serio, y la Warner impresionada, le ofreció el papel de Lana Carlsen en 'The Drive by Night'' (La pasión ciega, 1940). El gran éxito de esta película propició que el estudio le ofreciera un contrato que ella renegoció para asegurarse una carrera como freelance. Gracias a este acuerdo que le beneficiaba, obtuvo mejores papeles a lo largo de la década de los 40 y a menudo se refería a sí misma como “la Bette Davis de los pobres”, porque en los estudios Warner Bros., aceptaba los papeles que ésta rechazaba. Pese al reconocimiento como actriz que tenía, eran habituales sus enfrentamientos con Jack Warner al rechazar películas, guiones o por hacer revisiones que el estudio consideraba inaceptables.


Su siguiente película 'High Sierra' (El último refugio, 1941) dirigida por Walsh como la anterior, la emparejó de nuevo con Bogart, que hasta entonces era considerado un actor secundario. En principio ella iba a figurar como cabeza de cartel por ese motivo ya que los productores no confiaban mucho en él. Lupino destaca por su caracterización como la cautivadora novia del gangster.


“High Sierra fue un papel muy bueno para mí.”

En este punto de su carrera, había trabajado con Raoul Walsh en el mencionado film, Michael Curtiz en 'The Sea Wolf' (El Lobo de mar), Anatole Litvak en 'Out of the Fog', Charles Vidor en 'Ladies in Retirement' (El misterio de Fiske Manor), todas ellas de 1941 y compartido plano además de Bogart con Edward G. Robinson y John Garfield.

'Ladies in Retirement' nos presenta a Lupino como una solterona ama de llaves que se tiene que hacer cargo de sus inestables hermanas cuando son desalojadas de su antigua residencia, ya que corren el riesgo de acabar en una institución. La adinerada dueña de la casa, ante las súplicas de Lupino, las acoge primero de buena fe y después a regañadientes (¡ya llevan aquí 6 semanas!) pero la convivencia entre ellas, tendrá consecuencias fatales para la señora. Este thriller victoriano en el que Ida aparenta gracias al maquillaje, tener 40 años cuando en realidad tenía 23 años, le exigió un gran ejercicio de interpretación que no les pasó por alto a los críticos. La película es excelente y mantiene la atmósfera inquietante hasta su conclusión.


“¿El estilo actoral de Bogie? Real. Real en todo momento.”

Su posterior film 'Moontide' (1942) junto a Jean Gabin, al que querían introducir en Hollywood no tuvo mucho éxito, achacado a la mezcla de géneros, pero con 'The Hard Way' (1943) cuyo guión se basaba ligeramente en la relación de Ginger Rogers con su madre, recibió el Premio del Círculo de Críticos de Cine de Nueva York a la mejor actriz.

En esta película Lupino es una mujer ambiciosa que presiona a su hermana para alcanzar el éxito en el mundo del espectáculo sin tener en cuenta sus sentimientos ni el daño que puede llegar a hacerle a ella y a otras personas. Al final, este afán por ascender tanto social como económicamente a costa de los demás, le pasará factura.

'The Man I Love' (El hombre que amo) y 'Escape Me Never' (No me abandones) ambas estrenadas en 1947 resultaron ser un pequeño traspiés en su trayectoria, aunque en la segunda estuviera acompañada por Errol Flynn y Eleanor Parker, no se recuperaron los costos de producción.

A finales de 1948 estrenaría 'Road House' (El parador del camino), un drama que gira en torno al triángulo amoroso que forman los socios de una bolera (Cornel Wilde y Richard Widmark) y la cantante que actúa allí. A destacar a Widmark como villano psicótico (su especialidad) y el debut como cantante de Lupino. La película es interesante por sus diálogos inteligentes y una trama que nos mantiene en tensión hasta el clímax final.


"Usando mi propia voz, canto la canción 'Again' en Road House. Me pidieron que cantara en clubes nocturnos después del estreno de esta película".

Durante los años 50 compagina su carrera en la dirección con su trabajo como actriz, destacando en films como 'Woman in Hiding' (Mujer oculta, 1950) un thriller modesto pero que mantiene la intriga gracias al trabajo de Lupino interpretando a una mujer que finge su muerte para escapar de un marido abusivo, que solo se ha casado con ella por su dinero; 'On Dangerous Ground' (1952) dirigida por Nicholas Ray y coprotagonizada junto a Robert Ryan, donde da vida a la hermana ciega de un enfermo mental sospechoso de asesinato, que es perseguido por el detective (Ryan). El padre de la victima (Ward Bond) también le busca para aplicar la justicia por su propia mano, por lo que Lupino le ruega a Ryan que proteja a su hermano. Las actuaciones de los tres en este angustioso film noir son excelentes.

Acompañada de nuevo por Robert Ryan protagoniza 'Beware, My Lovely' (Día sin fin, 1952) donde da vida a una maestra que contrata a un “vagabundo” para que le ayude con las reparaciones de la escuela, sin sospechar que éste es un hombre inestable y paranoico que ya ha asesinado a otra mujer en una situación similar. Cuando nuestra protagonista deduce que este amable caballero no es lo que parece, él la retiene e intimida en su propia casa. La película es realmente buena y mantiene en vilo al espectador hasta su desenlace.


“De las películas que he hecho mis favoritas son Ladies in Retirement y Road House y mis protagonistas favoritos ‘Bogie’ y Robert Ryan.”

Sus siguientes incursiones en el cine negro son 'Jennifer' (1953) y 'Private Hell 36' (1954) protagonizadas junto al que era su marido, Howard Duff. La trama de la primera, con tintes de misterio gótico (mujer sola en una mansión “inquietante”) es un poco pobre. La segunda, producida por Filmakers (su propia compañía) está co-escrita por ella y el productor Collier Young, su primer marido y aunque el peso de la película recae en sus protagonistas masculinos (dos policías corruptos), las interpretaciones de Lupino en ambas no bajan del nivel al que nos tiene acostumbrados.

Finalizando la década de los 50, interpreta a una despiadada directora de una prisión de mujeres en 'Women’s Prision' (1955) que convierte la vida de las reclusas en un infierno; a la esposa de un actor explotado por su estudio, que duda si permanecer a su lado o separarse definitivamente de él, en 'The Big Knife' (1955) y un breve papel como periodista en 'While the City Sleeps' (Mientras Nueva York duerme, 1956) dirigida por Fritz Lang, en el que la trama abordada dos historias: por un lado la de un asesino en serie y por el otro la competición por el puesto de editor del periódico. Esta película, que cuenta con un guión refinado, unas magníficas interpretaciones de todo el reparto (Dana Andrews, Rhonda Fleming, George Sanders, Thomas Mitchel y Vincent Price),  su buena dosis de intriga y suspense, hacen de este film uno de los mejores del director.

Para no alargarnos mucho debido su extensa carrera, su labor como directora la dejaremos para una futura entrada en: Sopa de Mitos.


"Decidí que había algo más para mí en la vida que ser una gran estrella,
así que dije 'No' y me fui".

En general para mí, Ida Lupino es una actriz versátil que tristemente fue totalmente eclipsada por estrellas más conocidas por el público y un tanto sobrevaloradas como Bette Davis. Abordó con éxito cualquier género en el que participó y merece ocupar un lugar destacado y tener un reconocimiento mayor dentro de la Historia del Cine.

¡Venenosos Salu2 desde Crystal Lake!
Todas las fotos colección del autor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario