martes, 15 de marzo de 2016

GLAMOUR, SEX-SYMBOLS Y SHARON STONE

Revisando mis álbumes de recortes de prensa y de fotografías, me he dado cuenta que hace más de 10 años que he dejado de seguir y coleccionar a actrices, cantantes o artistas en general que antes representaban algo para mí. Tampoco es que no signifiquen nada en absoluto, siempre queda algo ahí latente y forman parte de un todo, pero ya no tengo esa fiebre coleccionista como antes.

Saludando al público y a la prensa en Cannes (1995)

El tener demasiadas aficiones sin un sentido práctico, más allá del placer por coleccionar y el dedicar mi tiempo libre, energía, recursos e ir especializándome en cine clásico, pasando ampliamente del cine que se hace actualmente, han hecho que muchos de mis intereses se queden congelados en el tiempo, exceptuando si saca nuevo disco un cantante o grupo que me guste, pero esto es más por mi afán por completar. Lo hago con pocos y siempre me digo que será la última vez porque muchas veces ni escucho el disco.

Seduciendo a la cámara

Cuando mi amiga Carmen Munsters me pregunta por el tema del glamour y específicamente, según mi particular opinión, si existe en la actualidad alguna figura que lo represente, le digo que no. Si insiste, invariablemente siempre le menciono a Sharon Stone.

 "Entre dos mujeres" (1994)

Antes de hablar sobre Stone, he de reconocer que hay actrices actuales que me gustan especialmente, como por ejemplo: Cate Blanchett, Meryl Streep (que tiene una trayectoria más larga) o inclasificables como Tilda Swinton, pero solo las sigo por las películas que hacen y prácticamente cuando las pasan por televisión.

"Actión Jackson" (1988)
A parte de estas, luego están las que han logrado embaucarme con alguna película que he visto. Un claro ejemplo de esto sería Nicole Kidman, lo consiguió en el 2001 con: “Moulin Rouge” y “Los Otros” y hasta ahí… Estos títulos reafirman lo que he dicho al principio de esta entrada, que hace más de 10 años que he “desconectado” del cine actual.

Sharon Stone no es que represente el glamour, lo que si puede llegar a representar es el concepto de estrella que no actriz. El concepto de glamour se definió y desarrolló en la era dorada del cine clásico. Hablamos de la era del sistema de estudios, los años 30 y 40.


Fotografiada en 1993
Lo expresó muy bien el director Josef Von Sternberg: "El glamour es el resultado de los claroscuros, del juego de luces sobre el paisaje del rostro, el uso de lo circundante a través de la composición, a través del aura del cabello y la creación de sombras misteriosas en los ojos."


Añadiría que en el concepto de glamour, no solo estaban implicadas (ciertas) estrellas con sus más o menos dosis de misterio e irrealidad, sino todo lo que las rodeaba y las daba forma como: diseñadores, maquilladores, iluminadores, publicistas, fotógrafos…


Dietrich fotografiada
por Don English en 1937
Como bien decía Marlene Dietrich: “El término glamour representaba una entidad indefinida, un estado inaccesible, un paraíso irreal, deseable pero definitivamente inalcanzable.” Y ahí está la clave, porque en la actualidad prácticamente todo es accesible, alcanzable y real.

Sharon Stone y muchas otras más: ¿son glamurosas cuando las hemos visto más de una vez en chándal y sin maquillar? Por eso el término del glamour es fruto de una época, sus circunstancias y como tal debe quedarse en el pasado (y los libros de historia del cine). En la actualidad debería estar en desuso ya que ha perdido su valor. El término glamour se usa indiscriminadamente, con demasiada frecuencia y sin ningún tipo de criterio.

Fotografiada en 1996
Después del glamour apareció el terminó sex-symbol y según Marlene llegó con Marilyn Monroe.

Con la llegada de los años 50, lo inaccesible e irreal dejo de existir y aparecieron nuevas figuras: Monroe y en el polo opuesto Audrey Hepburn. Las tomo como ejemplo por lo que representan y lo erróneo de utilizar el término glamour con ellas.


No me voy a extender demasiado en explicar lo que es una sex-symbol porque solo con pensar en Monroe ya queda suficientemente claro. Con ella la mujer se hizo de carne y desapareció el misterio. Explotó la etiqueta a conciencia en todas y cada una de sus películas repitiendo el mismo rol (más o menos) y su imagen, entre otras cosas con su característico peinado, sea una película de “época” o un western o en el día a día ¿no os habéis dado cuenta?

¿Esto es glamour? Oh Marilyn, que perdida estás...

En cuanto a Audrey Hepburn ¿existe actriz o estrella más alejada de la irrealidad y el misterio? Audrey se ha caracterizado por su naturalidad y en palabras del propio William Wyler que la seleccionó para “Vacaciones en Roma” (1953): “Tiene todas las cosas que busco: encanto, inocencia y talento. Es muy divertida. Es absolutamente encantadora.”

Audrey en "Funny Face" (1967)
Después de esta película y muchas más, Audrey se convirtió en una actriz respetada por su belleza natural, icono de sencillez y transparente personalidad, todo muy alejado de lo que representaron las actrices con glamour propiamente dichas, moldeadas por la artificiosidad del estudio.

Audrey representa el “Star Style”: icono de la moda con su estilo personal y elegante. Ya estaba en su naturaleza. No fue una creación de los diseñadores (hoy reconocidos), contratados por los estudios siguiendo unos patrones. Eso sí, se apoyó en Givenchy tanto dentro como fuera de la pantalla. Diseñador con el cual se la asoció de por vida, convirtiéndose en el mejor “maniquí” del creador.

Una vez aclarado el concepto glamour, sex-symbol y estilo, y como esta entrada está dedicada a Sharon Stone, podría decirse que para mí, reuniría en parte alguno de los tres términos en mayor o menor grado.

¿Existe alguna duda por la que Sharon Stone
no pueda pasar por una estrella clásica?

¿Por qué pienso esto? Como  digo siempre, Sharon Stone es más estrella que actriz. Evidentemente esto último no he de demostrarlo repasando detenidamente su filmografía. Como actriz pocas veces ha brillado o han sabido sacar más provecho de ella más allá de su belleza o su etiqueta de sex-symbol de los 90. Gracias a su interpretación en “Instinto Básico” (1992) se la etiquetó de mito erótico y pocas veces brilló tanto su talento como en “Casino” (1995).

En "Casino" o como te roban un Oscar para castigar a Scorsese

Sharon Stone, y no es por infravalorar a otras actrices, dejó huella con “Instinto Básico” y gracias a la misma, pasará a la historia del cine como antes lo hicieran Marlene Dietrich y su Lola-Lola y las ligas de “El Ángel Azul” (1930) o Lana Turner y su Cora de “El cartero siempre llama dos veces” (1946).

"Instinto Básico" (1992)

Stone, además es de las pocas estrellas, por no decir la única, que causa revuelo en cualquier festival al que asista, sin ni siquiera presentar película. Lleva una carrera ininterrumpida desde los años 80 hasta la actualidad, pero o bien ni siquiera se llegan a estrenar (directamente salen en dvd) o son rotundos fracasos y en muchos casos no suele ser protagonista. La última vez que vi a Sharon Stone fue en “Instinto Básico 2” (2006), pero como curiosidad y en DVD. No había necesidad de una segunda parte y no me gustó.

Una jovencita Sharon Stone se encuentra con Salomón

Recuerdo exactamente la primera vez que la vi en el cine. Nos llevó mi padre a ver “Las minas del rey Salomón” (1985). En principio me enfadé, porque la película que quería ver era “La joya del Nilo” (1985) y a la que quería ver era a Kathleen Turner, pero una vez vi a Sharon Stone se me pasó el enfado y olvidé a Turner. Acto seguido empecé a coleccionarla y seguirla. Mucho mérito por mi parte porque ni existía internet, ni tenía VHS. ¡¡Todo se lo debo a revistas como Supertele, Teleindiscreta, Fotogramas, Acción…!!

"Acosada" (1993)
"Diabólicas" (1995)

Una vez enfrascado en la tarea mitómana, no hubo película desde su pequeña aparición como chica guapa en el tren (así aparecía en los créditos finales) en “Recuerdos” (1980) de Woody Allen, que no haya visto tanto en televisión como en cine, porque increíblemente hubo una época en la que iba mucho, incluso hasta solo.


"Verhoeven se dio cuenta de que soy inteligente y me obligó a usar la cabeza.
Otras personas, durante la mayor parte de mi vida, han preferido que no pensara,
que me callara, que me quedara quieta, como un objeto decorativo"

“Bendición Mortal” (1981); “Los crímenes de las chicas del calendario” (1984); “Allan Quatermain y la ciudad de oro perdida” (1986); “Loca academia de policía 4” (1987); “Action Jackson” (1988); “Sangre y arena” (1989); “Desafío total” (1990); “Acosada” (1993); “El especialista” (1994); “Entre dos mujeres” (1994); “Rápida y mortal” (1995); “Diabólicas” (1996); “Gloria” (1999) o “Catwoman” (2004) donde se comía a Halle Berry, son junto con las mencionados a lo largo del texto y otras muchas, las películas que habré visto, sean buenas, regulares o malas. Además tengo unas cuantas en DVD, aunque la llegada de este formato hizo un gran daño a mi colección de VHS.

"Estoy convencida de que, a largo plazo, el aspecto de sex-symbol desaparecerá
y lo cómico acabará por tomar el relevo"

¿Es una de mis estrellas favoritas? Si. ¿Es una buena actriz? ¿Lo era Hedy Lamarr? ¿Le encuentro algún defecto? Si, principalmente nunca me ha gustado que se desnudara tanto. Visto todo se acabó la imaginación y el misterio. También como he podido leer, es acusada de ser más una imagen de marca que una actriz.

Fotografiada en 1995 muy a lo Hedy Lamarr

Independientemente de todo, en general Sharon Stone tiene cualidades suficientes para recoger el testigo de las grandes estrellas del cine clásico o por lo menos hacérmelas recordar. Tiene buenas facciones, buen tipo y es guapa, de eso no hay duda. Además de todo eso es lista.

"Una vagina y un cerebro son la combinación perfecta
para conseguir el éxito"
Estilosa cuando quiere, si no recordamos sus apariciones en chándal ni en supermercados. Su registro podría decirse que es limitado pero siempre sale estupenda. Posiblemente si hubiese nacido antes y con los medios de entonces habría sido una gran estrella de la edad de oro.

Además sabe cómo “robar” la atención de los medios luciendo de lo “más sencilla”, cuando sus contemporáneas deciden ir de lo más barrocas. Ejemplo de esto es su aparición en la ceremonia de los Oscars de 1998.

Derrochando estilo
en la ceremonia de los Oscar de 1998

Aunque si hablamos de robar protagonismo, nadie mejor que la mismísima Marlene Dietrich, que se lo robó a ella cuando presentaba “Instinto Básico” en el festival de Cannes en 1992. Siendo la Dietrich homenajeada con el cartel ese año, "decidió" morirse la noche antes y claro, ya nadie habló de otra cosa en el festival, ni siquiera del cruce de piernas de Stone.

Un cruce de piernas básico...

Y como toda buena diva que se precie, rechaza buenos papeles o causa impacto internacional con su experiencia cercana a la muerte, cuando en 2001 sufrió un derrame cerebral. Algo similar (por el impacto) es lo que le sucedió a Liz Taylor cuando dándola prácticamente por muerta, se le practicó una traqueotomía. En 1961, Liz fue galardonada con el Oscar por “Una mujer marcada” (1960) y muchos pensaron (incluso ella) que más que merecerlo por una interpretación menor, se le dio por haber salido airosamente de su delicada enfermedad.

Sharon Stone en un retrato de 2004

Uno de los grandes logros de Sharon Stone es permanecer en la memoria colectiva sin hacer nada memorable, profesionalmente hablando. Toda una hazaña al alcance de muy pocas, porque esa es la notable diferencia entre ser actriz y estrella.

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!!
Todo el material gráfico está escaneado de los archivos del autor.

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