lunes, 20 de enero de 2014

AUDREY SIEMPRE SERÁ AUDREY

Siempre estoy hablando de las actrices de los años 30 y 40 porque tengo predilección por esa época, la edad dorada de Hollywood. Aunque actualmente se quiera extender a otras décadas, son las únicas que deben considerarse como tal, principalmente porque eran los tiempos del Star System (Sistema de Estrellas). El Star-System duró hasta la llegada de los años 50.

"...Nunca comprendí qué me hacía tan especial... Era un trabajo, no la realidad..."

Explicado esto, preciso que mis preferencias e iconos van más allá y aprovechando que hoy 20 de enero, hace 21 años que nos dejaba a los 63 años Audrey Hepburn, no voy a dejar pasar la ocasión para recordarla.

Holly Golightly en "Desayuno con Diamantes" (Breakfast at Tiffany´s, 1961)

Para mí, Audrey Hepburn es el paradigma de la estrella cinematográfica. Posiblemente sea una de las celebridades más relevantes del cine de los años 50: Personalidad incuestionable, fuera de lo común, como actriz y como persona. Dicho esto, aclaro que me gusta bastante, pero no forma parte de mi universo mitómano.

"Vacaciones en Roma" (Roman Holiday, 1953)

Aunque había intervenido en pequeños papeles en varias películas británicas antes de desembarcar en Hollywood, lo que es evidente es que hubo un antes y un después de su aparición en 1953 con “Vacaciones en Roma”. Película por la que ganó el único Oscar de toda su carrera (sin contar el humanitario en 1992).

Audrey junto a Gregory Peck en un descanso del rodaje de "Vacaciones en Roma".

Con Willian Holden (Sabrina, 1954)

Nominada en cuatro ocasiones más, se lo “robaron”: Grace Kelly (¡Puaj!) en 1954; Simone Signoret (¡Zzz, zzz!) en 1959; Sophia Loren (¡Aghggggh!) en 1961; Katharine Hepburn (¡Bah!) en 1967. (Ver películas más abajo)

"...No soy guapa, una vez mi madre me dijo que era como un patito feo; pero,
analizándolos por separado, tengo unos cuantos rasgos bonitos..."

Única e irrepetible, jamás se la ha podido imitar. Desconozco si intentaron clonarla, como fue el caso de su contemporánea más famosa Marilyn Monroe. Aunque la Monroe, cosa que parece que no todo el mundo recuerda, fue el remplazo de Betty Grable en la 20th Century Fox. Así que, dejemos de reprocharle a la pobrecita de Jane Mansfield que siguiera su estela.

Marlene Dietrich visitando a Humphrey Bogart y Audrey Hepburn en el set de "Sabrina".
La Dietrich eclipsando a dos pesos pesados del cine.

Si hace dos semanas desmitificaba (por no decir hundir como me apunta Escolopendra Venenossa) a una Hepburn, con una carrera más nutrida de fracasos que de éxitos, puedo asegurar (he visto casi todas sus películas) que en este caso posiblemente sea a la inversa. Nos encontramos con una carrera brillante y llena de éxitos. Solo hay que ver su filmografía para darse cuenta.

"Una cara con Ángel" (Funny Face, 1957)

Una filmografía que impresiona: “Vacaciones en Roma” (1953); “Sabrina” (1954); “Una cara con Ángel” (1957); “Historia de una monja” (1959); “Desayuno con diamantes” (1961); “La calumnia” (1961); “Charada” (1963); “Encuentro en París” (1964); “My Fair Lady” (1964); “Sola en la oscuridad” (1967) y otras que omito deliberadamente porque no me apasionan demasiado, como por ejemplo: “Guerra y Paz” (1956) que me pareció un tostón y solamente me interesó porque aparecía la “gran” Anita Ekberg. No la he vuelto a ver más.

Audrey con Anita Ekberg en el set de "Guerra y Paz"(War and Peace, 1956)

Hepburn con Cary Grant (Charada, 1963)  vs Bergman con Cary Grant (Indiscreta, 1958)

Según mi punto de vista, si alguna actriz puede “hacerla sombra” en algunos aspectos de su trayectoria, esta podría ser Ingrid Bergman. Pero el grueso de sus éxitos se concentra en los años 40. Durante los 50 abandonó Hollywood para trabajar en Italia con Rossellini, regresando en 1959, para recoger su Oscar a la mejor actriz por “Anastasia” (1956), rodada en Inglaterra.

"Historia de una monja" (The Nun´s Story, 1959)
Regina "Reggie" Lampert (Charada, 1963)

Para el American Film Institute, Audrey Hepburn es la tercera estrella más importante en la historia del cine, seguida por Ingrid Bergman. Y curioso es que: si bien la Bergman era una de las actrices favoritas de Alfred Hitchcock, este odiaba profundamente a Audrey.

"...Siempre he sentido pasión por la naturaleza, por los árboles, los pájaros y las flores..."

A partir de 1967, Audrey solo participó en películas de forma ocasional, a destacar “Robin y Marian” (1976). Se retiró con quince años de éxitos sobresalientes, cosa de lo que pocas pueden presumir.

Audrey Hepburn como Eliza Doolittle vestida por el gran Cecil Beaton (My Fair Lady, 1964)

Además de buena actriz como he dicho, era bella sin pretenderlo o intentarlo a toda costa. Estilosa tanto dentro como fuera de la pantalla. Icono de moda y heredera por derecho propio (y aquí me lo voy a permitir) del Glamour de antaño. Señalo que no hay que confundir Glamour con Sex-Appeal o Sex-Symbol. Todo bastante diferente y que se aplica sin ninguna norma.

Audrey y sus contemporáneas.

Comparándola con algunas de sus coetáneas entendemos por qué: Ava Gardner, Sophia Loren (¡Aghggggh!), Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor…

El Glamour dejó de existir cuando apareció la Sex-Symbol.

"...Nunca me ha interesado tener una imagen pública. No sería yo si me preocupase
por el pedestal en el que me han colocado..."

Audrey Hepburn consiguió ser una estrella sin parecerlo, tanto dentro como fuera de plató. Solo tenemos que echar un vistazo a sus fotografías personales, donde podemos verla natural, sencilla, sin interpretar ninguna pose.

Audrey en 1959 en el Congo Belga.

Dos maneras de entender la vejez.
Recibiendo el Premio Humanitario Jean Hersholt de manos de Elizabeth Taylor en 1992.

Además dio muestras en exceso de su calidad humana, dedicándose a Unicef desde 1955 hasta poco antes de su fallecimiento.

Me quedo con el recuerdo que tuvo para ella Sean Connery: “Era absolutamente adorable”.

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!! 

Las fotografías son todas de Internet, retocadas por mí.

viernes, 3 de enero de 2014

KATHARINE HEPBURN, GLORIA DE UN DÍA

Animado por Bamba Negra, con esta nueva entrada voy a culturizar además de entretener.

Katharine Hepburn

Esta semana estoy leyendo una biografía sobre Katharine Hepburn y hace unos días vi un documental junto a Escolopendra Venenossa sobre Myrna Loy (votada Reina de Hollywood por el público de los años 30) y me ha dado por reflexionar como el tiempo ha ensalzado a unas figuras en detrimento de otras.

Myrna Loy la Reina de Hollywood

Si navegas por internet y buscas a las mejores actrices del Hollywood Clásico, casi con total seguridad te encuentras ocupando los primeros puestos de las listas a Katharine Hepburn. Pero como todo en esta vida: “No es oro todo lo que reluce”.

Katharine Hepburn junto a Cary Grant y James Stewart (Philadelphia Story, The)

Los iconos establecidos generación tras generación son intocables y no seré yo quien se dedique a infravalorar a una personalidad como La Hepburn. Pero cuando, como en este caso, me intereso por alguna figura del cine, me gusta evocarla desde su contexto original, no desde la visión que tenemos de ella actualmente.

Por ejemplo: mucha gente no sabe que Greta Garbo era un valor seguro para el mercado europeo más que para el norteamericano. Aunque el público americano estaba interesado en ella, tenían mucho más tirón en la taquilla americana sus competidoras en la MGM, Joan Crawford o Norma Shearer.

Joan Crawfod vs Norma Shearer

La Hepburn no es una actriz que ocupe un lugar destacado en mi mitomanía. Debo matizar que ni siquiera se me ocurrió que ocupase ningún puesto.

No siento animadversión ni nada parecido. Esto si me ocurría con Greta Garbo en mi adolescencia. Manía “alimentada” por la supuesta rivalidad con Marlene Dietrich fomentada por la MGM y la Paramount.

Greta Garbo vs Marlene Dietrich en 1932

Ya lo dejó claro mi gran referente para cuestiones cinematográficas Terenci Moix: “Nunca dos actrices fueron tan diferentes y carreras tan dispares”.

Como actriz no como estrella, Katharine Hepburn (como me pasa con Bette Davis) me ha gustado en varias películas como: “La fiera de mi niña” (1938); “Historias de Filadelfia” (1940); “La Reina de África” (1951); “De repente el último verano” (1959) o “Adivina quién viene esta noche” (1967).

Katharine junto a  Cary Grant en Bringing Up Baby (1938)

Dentro de su filmografía “La fiera de mi niña” es una de mis preferidas, en parte porque aparece junto a Cary Grant, Asta (el perrito de la serie “El hombre delgado” y un leopardo. Es uno de sus papeles más recordados. Un clásico en la actualidad que en su momento no paso de ser un modesto éxito, pues la época de las “screwball comedies” estaba llegando a su fin.

Asta con Myrna Loy y WilliamPowell  en The Thin Man Goes Home (1945)

Los años 30 ya habían explotado suficientemente el tema. Ejemplos son: “Un ladrón en la alcoba” (1932) con Kay Francis (¿alguien la recuerda?); “Sucedió una noche” (1934) con Claudette Colbert; “Al servicio de las damas” (1936) con Carole Lombard; “La pícara puritana” (1937) con Irene Dunne o “Vive como quieras” (1938) con Jean Arthur. Con destacadas figuras en la comedia sofisticada, en especial Colbert y Lombard.

Kay Francis con Miriam Hopkins (Trouble in Paradise)

Irene Dunne con Cay Grant en The Awful Truth
Por lo que he leído en el libro “Katharine Hepburn. La fiera de Hollywood” de Nicolás Belasco, parece que su carrera estuvo plagada más de fracasos que de éxitos.

Carole Lombard con William Powell (My Man Godfrey)

Claudette Colbert con Clark Gable (It Happened One Night)

Dato curioso es que fue la actriz que más tiempo permaneció en la famosa lista “Veneno para la taquilla”, donde por otro lado también estuvieron Crawford, Garbo, Dietrich…

Cuando los éxitos llegaban, un factor importante era (en parte) por el tándem que formaba con sus compañeros de reparto: Stewart, Grant o Tracy.

Katharine con Spencer Tracy (Woman of the Year)

Con este último formó una de las parejas más recordadas de la historia del cine, aparte de Bogart y Bacall (aunque he de puntualizar que antes que estos últimos, estaban Veronica Lake y Alan Ladd). Como sucede con casi todo, la formula de su primera colaboración llegó a un punto que no daba para más por repetitiva, donde alternaron tanto películas exitosas como mediocres. Ellos mismos fueron conscientes y frenaron a tiempo. Aunque eso no impidió que llegasen a formar pareja en diez ocasiones.

Lauren Bacall con Humphrey Bogart vs Veronica Lake con Alan Ladd

La escritora Caroline Alice Lejeune, más conocida por ser crítico de cine en The Observer, escribió en 1941: “Miss Hepburn es una intérprete que no despierta en el público sentimientos a medias. O gusta o no. O buscas ansiosamente sus películas o exclamas: ¡Otra vez ella! y te alejas corriendo”. (The C.A. Lejeune Film Reader)

Moderna para su época, estando a años luz de los cánones que imperaban por aquel entonces en Hollywood, la crítica era despiadada con ella tanto en lo físico como en lo profesional.

Shirley Temple (Bright Eyes)

Entre 1936 y 1945 en los diez primeros puestos de estrellas más populares (sin contar a los actores) se podía encontrar a: Shirley Temple, Joan Crawford, Claudette Colbert, Jeanette MacDonald, Myrna Loy, Alice Faye, Bette Davis, Judy Garland, Betty Grable o Greer Garson.

Además, era toda una “diva” (aplicando el matiz negativo) en cuanto a personalidad y no eran pocos los directores y actores que rehusaban trabajar con ella.

Katharine con Adolphe Menjou (Morning Glory)

Consiguió doce nominaciones y gano cuatro Oscar, siendo la actriz más premiada. El primero lo consiguió en 1933 por “Gloría de un día” (¿le daría gafe?) pero dado su carácter, ya que no acudió a la ceremonia poniendo como excusa que no creía en los galardones y que le parecía absurdo competir por ellos, la Academia de Cine la hizo esperar 34 años antes de concederle otro. Luego, termino leyendo que en plató era muy competitiva. En fin…

Comparándola con otra personalidad con carácter como Joan Crawford, es muy acertado aplicar aquí el refrán: “Unos cardan la lana y otros crían la fama”.

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!!
Las fotografías son todas de Internet

domingo, 29 de diciembre de 2013

ELEANOR PARKER

El pasado 9 de diciembre fallecía a los 91 años Eleanor Parker en Palm Springs (California) debido a complicaciones surgidas a partir de una neumonía. Como la revista Fotogramas no la considera lo suficientemente importante como para darle una página en su revista (cosa que si va a hacer con Joan Fontaine y Peter O´Toole) se la dedico yo desde Sopa de Mitos.

Eleanor Parker en una foto publicitaria para "Never Say Goodbye" (Warner Bros, 1946))

La verdad es que la Parker no llego a alcanzar un grado de popularidad como otras de sus contemporáneas. No fue por carecer de talento, mayor que el de muchas, ni por falta de belleza, más si cabe cuando la vemos desenvolverse en el maravilloso Technicolor.

Eleanor Parker en una publicidad de la época

Como muy bien dijo Terenci Moix: “la Warner Bros la consideraba estrella pero no superestrella.” Actriz de considerable e infravalorado talento, ella misma se ocupaba de buscarse papeles interesantes.

Eleanor con Stewart Granger en "Scaramouche" (MGM, 1952)

La gran virtud de Eleanor Parker era que hacía suyo el papel, haciéndonos olvidar a la actriz que lo interpretaba. No la veíamos haciendo de ella misma, como podía ocurrir con Dietrich, Lamarr u otras actrices que tanto me gustan. Tampoco fue víctima de los mismos como le pasaría a Rita Hayworth o Marilyn Monroe. Cuando vemos a la Parker estamos viviendo las aventuras que corría Lenore en “Scaramouche” (1952) o Joanna en “Cuando ruge la marabunta” (1954).

La Parker como el "piano usado" de "Cuando ruge la marabunta" (Paramount, 1954)

Además otra virtud que a mí en particular me gusta mucho era su capacidad de robar la película a sus verdaderos protagonistas. Como ejemplo basta recordarla en su breve papel como la Baronesa Elsa Schraeder en “Sonrisas y lágrimas” (1965). Todavía hoy, me pregunto (y no solo yo) como es que Christopher Plummer prefirió llevar al altar a la cursi de Julie Andrews.

Esto era una nimiedad si pensamos que ya venía curtida robándole la función a una estrella de la MGM como Janet Leight en la mencionada “Scaramouche”.

Eleanor Parker junto a Stewart Granger y  Janet Leight en "Scaramouche" (MGM, 1952)

De “robos” sabía mucho esta señora. No hay más que verla como ladrona reincidente en la memorable película carcelaria “Sin remisión” (1950). ¡¡Y de dramas tenía matrícula de honor!! Sabiendo compaginar belleza y cerebro, los melodramas la llevaron a estar nominada al Oscar en tres ocasiones.

 Eleanor junto a Agnes Moorehead en "Sin remisión" (Warner Bros, 1950)

Años después confesó: “Una gran dama es Joan Crawford. Ella estaba entonces en la Warner y tenía prioridad sobre cualquier guión. Me recomendó para “Sin remisión”. Confesando que ella era demasiado mayor pero que yo debía de hacerlo sin la menor duda.”

Eleamor Parker luciendo una belleza insuperable para un reportaje de LIFE

Procedente del teatro, Eleanor Parker debutaría en el cine en 1941 apareciendo en “Murieron con las botas puestas”, aunque sus escenas serían cortadas. Después de pequeños papeles en los años cuarenta, su década más gloriosa fue la de los años 50.

Pocas estrellas podían presumir de ser tan fotogénicas como Eleanor Parker

En la década siguiente sus apariciones fueron menos frecuentes, como sucede todavía hoy, por falta de papeles como protagonista y por las nuevas generaciones emergentes. Durante los años 70 y 80 trabajaría con asiduidad para la televisión apareciendo en conocidas teleseries de la época.

Nada ni nadie se resistía a su simpatía
He de confesar que siempre la he preferido más en las aventuras en Technicolor que en los dramas en blanco y negro, pero esto es porque valoro más el “envoltorio” en sí que la historia.

Eleanor Parker en una espléndida madurez

Vivaz, desinhibida y simpática, demostró que haciendo desplantes era inigualable y su resplandeciente cabello pelirrojo no consiguió hacernos olvidar que era una gran actriz.

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!!

Las fotografías parte son de mi colección y de Internet.

domingo, 3 de noviembre de 2013

SISTEMA REVOLUCIONARIO: SI OLOR


Yo no hiberno como mi querida Escolopendra Venenossa, simplemente desaparezco sin más hasta la próxima reencarnación o cuando no me queda más remedio. Hace unos meses he tenido que dejar Crystal Lake y regresar a la normalidad y rutina común a todos los mortales.

El último baño del Sr. Voorhees...

Dos razones me han impulsado a hacerlo: Una porque como todos, tengo que pagar la hipoteca de mi cabaña (sí amigos también la tengo) y otra  más trivial y frívola porque si no, me es imposible seguir acumulando comics, fotos de artistas, muñeniquitos, etc, etc…
Una buena estación para empezar mi andadura...

En fin, que aquí me veo recorriendo los pasillos y andenes de mi “querido y añorado” suburbano de nuevo. Otra vez sufriendo problemas oculares: por el mal gusto de la peña; Olfativos: por ese aroma a almizcle, doritos, culete y cebolleta; Táctiles: por ese no se qué, que se te pega en las manos o ese vaya usted a saber por el cual piensan que formas parte del mobiliario y te crea la incertidumbre de si eres persona o reposabrazos...

Pongo a Dios por testigo que prefiero agarrar una babosa antes que sujetarme a la barra del  metro

Para poder hacerlo y sobrellevar de la mejor manera posible tal condena, tenía varias opciones: ¿vestirme de buzo?, ¿convertirme en una especie de Michael Jackson zombie equipado con guantes y mascarilla? o ¿dejar de asearme todos los días? Indudablemente la solución más factible era esta última. Así que me he lanzado. Como diría Martirio: ¡¡arreglao pero informal!!

Modelos Otoño-Invierno 2013-2014

Cansado de tanto: Aarg!! Me veía a mí mismo como una versión en 3D de la revista Cuore. ¡¡Me abandono!! Cuando quiero puedo ser muy, pero que muy guarro.

Polos opuestos vs Tú a Boston y yo a California
Como aquí en Crystal Lake cohabitan amigablemente el Glamour y la Serie B, no ha sido un paso transcendentalmente doloroso. Eso sí, no he llegado al extremo de ser un huele-huele ¿recordáis los tiempos escolares en los que toda clase que se preciara de diversidad tenía uno? No llego a tanto pero un puntillo no me falta.

¡¡Que levante la mano el huele-huele de la clase!!

Para los que me conozcáis en persona deciros: que aunque mi pelo recobró su estado natural, eso no impide que me sigan observando cuando cojo el metro. Como no me considero nada del otro mundo, posiblemente siga pareciendo un extraterrestre. Ir como salido de la Paris Fashion Week no procede.

Jason vuelve a la carga con un nuevo poder...

La culpa he de decir, que en parte la tiene mi querida Bamba Negra y el abrigo que gentilmente me cedió y (¿por qué no voy a decirlo?) tan maravillosamente bien me sienta.

Tampoco es que use marcas condenadamente caras

Otra ventaja añadida es que ya no debo cargar todo el puñetero día con mi bolsa Living Dead Souls. ¿Llevará un libro, documentos TopSecret, una PSP, las llaves de una mazmorra? Siempre arriba y abajo cargando con colonia, jabón liquido de manos, pañuelitos, desodorante, estropajo… Ahora puedo circular libremente sin ataduras, aditivos o conservantes añadidos!!

Haciendo amigos

El lado malo de todo es que cuando llega el fin de semana y me acomodo en mi cálida morada parezco un Robinson Crusoe salido por patas del papel impreso.

¡¡Su lado bueno es que cuando voy al parque con Frankenweenie todos los perros me adoran!!

Venenosos salu2 desde Crystal Lake!!